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DISC

El creador del modelo DISC también inventó un antecesor del detector de mentiras

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista de una línea de pulso representando el origen del detector de mentiras

Antes de que existiera el DISC, William Moulton Marston investigó la relación entre la presión sanguínea y la mentira, un trabajo que se considera un antecedente del detector de mentiras moderno. Su historia une un laboratorio de Harvard, un tribunal federal, un libro sobre las emociones y una superheroína.

Un psicólogo que quería estudiar a personas sanas

William Moulton Marston (1893-1947) fue psicólogo, abogado y autor de ensayos de psicología popular. Su libro de 1928 se titula, con intención, Emotions of Normal People: quería describir las emociones corrientes de personas sin patología, en una época en que buena parte de la psicología de la personalidad más leída procedía de la clínica.

Thomas Erikson, en su libro divulgativo Surrounded by Idiots (2014), lo presenta como un contraste con Freud y Jung. Es una simplificación, porque Jung también escribió sobre tipos psicológicos en personas sanas, pero recoge bien la intención de Marston.

Ese enfoque explica por qué el DISC se usa hoy en formación y en equipos de trabajo, y no en consultas clínicas: nació para describir comportamientos cotidianos, no para diagnosticar.

El test de presión sanguínea que llevó al polígrafo

Antes del DISC, Marston trabajó en un terreno muy distinto. En 1917 publicó en el Journal of Experimental Psychology un estudio en el que defendía que la presión sanguínea sistólica (la del momento de máxima contracción del corazón) subía de forma detectable cuando una persona mentía.

Su prueba llegó a los tribunales. En 1923, en el caso Frye contra Estados Unidos, la defensa de un acusado de asesinato quiso presentar a Marston como perito para acreditar con su prueba que el acusado decía la verdad. El juez no lo admitió, y el tribunal de apelación del Distrito de Columbia confirmó la decisión con un argumento que hizo historia: una técnica científica solo puede entrar en un juicio cuando ha alcanzado una aceptación general en su campo, y la de Marston no la tenía.

Ese “estándar Frye” rigió durante décadas en los tribunales federales estadounidenses, hasta que en 1993 se sustituyó por otro criterio en el caso Daubert, y aún se aplica en algunos estados. Es una ironía curiosa: el principal legado jurídico de Marston es una regla que sirvió para rechazar su propio invento.

El debate de fondo sigue abierto. En 2003, una revisión del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos concluyó que la base científica del polígrafo es débil y que, aunque discrimina mejor que el azar, está lejos de ser infalible. Lo que Marston intuyó, que el cuerpo reacciona cuando mentimos, es cierto en parte; lo que no se ha demostrado es que esa reacción permita distinguir con fiabilidad la mentira de los nervios.

Del laboratorio a Wonder Woman

La historia tiene un desvío célebre. En 1941 Marston creó a Wonder Woman, que debutó ese año con dibujos de Harry G. Peter. La historiadora Jill Lepore reconstruyó en The Secret History of Wonder Woman (2014) cómo la vida y las ideas de Marston, incluido su interés por la verdad y el engaño, se filtraron en el personaje. El lazo que obliga a decir la verdad a quien atrapa es el ejemplo más citado.

Las dos líneas de trabajo, el laboratorio y el cómic, comparten una misma pregunta de fondo: qué revela el cuerpo sobre lo que ocurre por dentro, más allá de lo que la persona decide contar.

1928: Emotions of Normal People y el germen del DISC

En Emotions of Normal People Marston propuso cuatro respuestas emocionales básicas. Las organizó, según la lectura habitual de su esquema, con dos preguntas: si la persona percibe el entorno como favorable u opuesto, y si responde de forma activa o pasiva ante él. La idea de reducir el carácter a cuatro grupos tiene precedentes muy antiguos, como contamos en nuestro artículo sobre el origen de las palabras colérico, sanguíneo, flemático y melancólico, aunque el esquema de Marston no deriva de los humores.

Marston no convirtió su teoría en un test. Ese paso lo dio otro psicólogo, Walter V. Clarke, que en los años cuarenta elaboró un cuestionario para la selección de personal a partir de una lista de adjetivos con los que la gente se describe. Lo llamó Activity Vector Analysis y publicó su construcción en 1956 en The Journal of Psychology. Sus cuatro factores recordaban mucho a las cuatro emociones de Marston.

De esa línea de cuestionarios salió, ya en los años setenta, el Personal Profile System de John Geier, que fijó las siglas y el formato que hoy asociamos al DISC. Entre el libro de Marston y el test que se usa en empresas pasaron, por tanto, casi cincuenta años y varias manos.

Los nombres que no sobrevivieron al paso del tiempo

Los nombres originales de las cuatro categorías no son los que se usan hoy. En la lectura habitual de Marston:

  • Dominance (dominancia): respuesta activa ante un entorno que se percibe como opuesto o resistente.
  • Inducement (inducción): respuesta activa en un entorno favorable, atrayendo o persuadiendo a los demás.
  • Submission (sumisión): respuesta pasiva y voluntaria ante un entorno favorable, ceder de buen grado ante quien se aprecia.
  • Compliance (acatamiento): respuesta pasiva ante un entorno opuesto que se percibe como más fuerte: adaptarse a sus reglas.

Conviene detenerse en la última. Compliance no significa “complacencia” (un falso amigo frecuente), sino acatamiento o conformidad con una norma o una fuerza superior. Las versiones comerciales la rebautizaron como Conscientiousness o Cautious, y Thomas Erikson, en su libro, la describe como “capacidad analítica”.

De las cuatro palabras originales, solo Dominance sobrevive tal cual. Inducement pasó a ser Influence; Submission, Steadiness. Las siglas D-I-S-C que hoy parecen fijas son el resultado de casi un siglo de reformulaciones sobre la idea de un mismo psicólogo, y cada ficha de la serie (D, I, S y C) explica qué significaba su letra en el original.

De una teoría de 1928 a una herramienta comercial

Tras Geier, el DISC se convirtió en un producto. Varias empresas, como TTI Success Insights, fundada por Bill Bonnstetter, desarrollaron versiones propias y estandarizadas para uso comercial. Erikson cita en su libro una cifra de unos 50 millones de personas que habrían hecho alguna versión del test; es un dato de la industria que no hemos podido contrastar con una fuente independiente.

Su difusión no equivale a respaldo científico. El DISC tiene poca investigación independiente revisada por pares, y la mayoría de los datos de fiabilidad proceden de los propios proveedores. Funciona bien como lenguaje compartido para hablar de comportamiento en un equipo, pero no hay pruebas sólidas de que el estilo predominante prediga el rendimiento laboral.

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Fuentes

  • Clarke, W. V. (1956). The construction of an industrial selection personality test. The Journal of Psychology, 41(2), 379.
  • Erikson, T. (2014). Omgiven av idioter. Hoi Förlag.
  • Frye v. United States, 293 F. 1013 (D.C. Cir. 1923).
  • Lepore, J. (2014). The Secret History of Wonder Woman. Knopf.
  • Marston, W. M. (1917). Systolic blood pressure symptoms of deception. Journal of Experimental Psychology, 2(2), 117-163.
  • Marston, W. M. (1928). Emotions of Normal People. Kegan Paul, Trench, Trubner & Co.
  • National Research Council (2003). The Polygraph and Lie Detection. National Academies Press. doi:10.17226/10420

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Preguntas frecuentes

¿Marston llamó DISC a su modelo desde el principio?

No. Marston describió cuatro respuestas emocionales en 1928, pero no creó ningún test a partir de ellas. Fue el psicólogo industrial Walter V. Clarke quien, en los años cuarenta, desarrolló un cuestionario de selección de personal, el Activity Vector Analysis, que publicó en 1956 y cuyas cuatro dimensiones recordaban a las de Marston. De esa línea, a través de John Geier en los años setenta, salieron los tests DISC comerciales.

¿Por qué la C de DISC no significa hoy lo mismo que en el original de Marston?

Marston llamó a esa cuarta categoría «Compliance», que en este contexto significa acatamiento o conformidad: adaptarse a una fuerza que se percibe como superior. No equivale a «complacencia», que es un falso amigo. Las versiones posteriores la rebautizaron como Conscientiousness o Cautious, y Thomas Erikson, en su libro divulgativo, la describe como «capacidad analítica».

¿El test de Marston se parece al polígrafo actual?

Es un antecedente, no el mismo instrumento. Marston investigó la relación entre la presión sanguínea sistólica y el engaño; el polígrafo moderno mide varias señales fisiológicas a la vez, y ese trabajo inicial figura entre sus antecedentes. En 1923 un tribunal federal de Estados Unidos rechazó su prueba como evidencia en el caso Frye.

¿Es verdad que Marston creó a Wonder Woman?

Sí. Marston creó el personaje, que debutó en 1941 con dibujos de Harry G. Peter. Su lazo, que obliga a decir la verdad a quien atrapa, se ha relacionado a menudo con su trabajo previo sobre la detección del engaño.

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