Mentalidad de crecimiento: creer que el talento se desarrolla con esfuerzo
Mentalidad de crecimiento: el fracaso como información, no como sentencia
Hay una frase que resume bastante bien esta forma de entender el aprendizaje: fracasar no es lo mismo que no poder.
La mentalidad de crecimiento describe la creencia de que las capacidades se pueden desarrollar con esfuerzo, estrategia y ayuda de otros. No afirma que el talento no exista ni que cualquiera pueda llegar a cualquier sitio: afirma que el punto de partida no fija el de llegada.
De dónde viene este concepto
La psicóloga Carol Dweck dedicó buena parte de su carrera a estudiar cómo las creencias implícitas sobre la inteligencia y el talento afectan al comportamiento. Encontró dos formas principales de entenderlos: como un rasgo fijo con el que se nace (lo que en sus primeros trabajos llamaba teoría “de la entidad”) o como algo que se desarrolla con práctica (teoría “incremental”).
Uno de sus estudios más citados siguió a 373 estudiantes de Nueva York durante sus dos primeros años de secundaria (séptimo y octavo curso del sistema estadounidense) (Blackwell, Trzesniewski y Dweck, 2007). Quienes empezaban con una visión incremental de la inteligencia mejoraron sus notas de matemáticas con el tiempo, mientras que las de quienes la veían fija se estancaron. El mecanismo que proponen es motivacional: si crees que la capacidad crece, el error es una pista para ajustar la estrategia y no una prueba de tu límite.
Cómo se manifiesta en el día a día
- Preferencia por retos difíciles de los que se pueda aprender algo, antes que tareas fáciles ya dominadas.
- Las críticas se reciben como información para mejorar, no como un ataque a la propia valía.
- Persistencia tras un fracaso, en vez de concluir rápidamente que “no es lo mío”.
- Atención al proceso: qué estrategia funcionó, qué ayuda hizo falta, qué cambiar la próxima vez.
Un ejemplo cotidiano: dos personas se apuntan a clases de alemán y suspenden el primer examen oral. Una concluye que “no tiene oído para los idiomas” y deja de ir. La otra revisa qué falló (no había practicado en voz alta, solo había leído) y cambia de método. La diferencia no está en el resultado del examen, sino en lo que cada una cree que ese resultado dice de ella.
El elogio que ayuda y el que no
Una de las aplicaciones más conocidas de esta investigación es el elogio. En una serie de experimentos con niños de unos 10-11 años, Mueller y Dweck (1998) dieron a todos una tarea resuelta con éxito y los elogiaron de dos maneras: “qué listo eres” o “cuánto te has esforzado”. Después de un problema difícil, los elogiados por su inteligencia elegían más a menudo tareas fáciles, disfrutaban menos y rendían peor que los elogiados por su esfuerzo.
La lectura de Dweck no es que haya que elogiar cualquier esfuerzo. Elogiar el intento cuando no está funcionando, sin hablar de la estrategia, puede ser una forma de consuelo que no enseña nada. Lo que sus estudios respaldan es poner el foco en el proceso: la estrategia elegida, la persistencia, la búsqueda de ayuda.
Lo que dice hoy la evidencia
La mentalidad de crecimiento se popularizó en escuelas de todo el mundo, y eso ha permitido medir su efecto a gran escala. El resultado es más modesto que el mensaje popular:
- La relación con las notas es débil en promedio. Sisk et al. (2018) reunieron 273 estudios con más de 365.000 participantes y hallaron una correlación media muy pequeña entre mentalidad y rendimiento académico (en torno a r = 0,10). En un segundo metaanálisis sobre intervenciones (43 estudios, más de 57.000 estudiantes) el efecto medio también fue débil, aunque algo mayor en estudiantes de nivel socioeconómico bajo o con riesgo de fracaso escolar.
- Funciona mejor en ciertos contextos. El experimento nacional de Yeager et al. (2019), con una muestra representativa de estudiantes de secundaria de EE. UU., aplicó una intervención en línea de menos de una hora. Mejoró las notas de los estudiantes con peor rendimiento previo y aumentó la matrícula en matemáticas avanzadas, pero solo en los centros donde las normas de los compañeros apoyaban ese mensaje.
- La “falsa mentalidad de crecimiento”. En 2015 la propia Dweck advirtió de una versión popular que reduce la idea a “esforzarse más” o a decir que todo el mundo puede con todo. Escribió que la mentalidad de crecimiento no es solo esfuerzo y que había cometido el error de presentar a las personas como de un tipo o de otro, en lugar de como mezclas.
En nuestra lectura, el concepto sigue siendo útil como descripción de cómo se interpreta el error, siempre que no se le pida más de lo que los datos muestran: no es una palanca mágica de rendimiento, sino una creencia que influye en qué retos se eligen y cuánto se insiste en ellos.
El matiz que casi nadie tiene en cuenta
Casi nadie mantiene la misma creencia en todos los ámbitos de su vida. Es perfectamente posible tenerla muy marcada en el trabajo y, al mismo tiempo, sentir que “no se tiene oído” para la música o que “no se da bien” el dibujo, sin cuestionar esa creencia concreta.
Nuestro test recoge ese reparto desigual entre ámbitos en un resultado propio, la mentalidad mixta. Es una etiqueta del test, no un término técnico de Dweck, pero describe algo que ella misma ha subrayado.
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Fuentes
- Blackwell, L. S., Trzesniewski, K. H. y Dweck, C. S. (2007). Implicit theories of intelligence predict achievement across an adolescent transition: A longitudinal study and an intervention. Child Development, 78(1), 246-263. doi:10.1111/j.1467-8624.2007.00995.x
- Dweck, C. S. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House.
- Dweck, C. S. (2015, 22 de septiembre). Carol Dweck revisits the “growth mindset”. Education Week. edweek.org
- Mueller, C. M. y Dweck, C. S. (1998). Praise for intelligence can undermine children’s motivation and performance. Journal of Personality and Social Psychology, 75(1), 33-52. doi:10.1037/0022-3514.75.1.33
- Sisk, V. F., Burgoyne, A. P., Sun, J., Butler, J. L. y Macnamara, B. N. (2018). To what extent and under which circumstances are growth mind-sets important to academic achievement? Two meta-analyses. Psychological Science, 29(4), 549-571. doi:10.1177/0956797617739704
- Yeager, D. S. et al. (2019). A national experiment reveals where a growth mindset improves achievement. Nature, 573(7774), 364-369. doi:10.1038/s41586-019-1466-y
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Preguntas frecuentes
¿Qué es la mentalidad de crecimiento?
La creencia de que las capacidades se pueden desarrollar con esfuerzo, estrategia y práctica, en vez de ser rasgos fijos e innatos con los que se nace.
¿Tengo mentalidad de crecimiento en todos los ámbitos de mi vida?
Probablemente no en todos por igual. Carol Dweck ha insistido en que las personas son una mezcla de mentalidad fija y de crecimiento, y que una misma persona puede tener creencias distintas según el área: es habitual tenerla marcada en unos ámbitos y menos en otros.
¿La mentalidad de crecimiento garantiza el éxito?
No. Se asocia con una mayor persistencia ante los retos, pero su relación con el rendimiento académico es débil en promedio (Sisk et al., 2018). Las intervenciones breves muestran efectos pequeños, algo mayores en estudiantes con peores resultados previos y en entornos que apoyan ese mensaje (Yeager et al., 2019).
¿Puedo perder esta mentalidad en algún momento?
Sí, especialmente en ámbitos nuevos donde aún no tienes referencias propias de haber mejorado con esfuerzo. Mantenerla activa requiere cierta atención consciente.