Personaramic
Estilo de vida y actitudes

Perspectiva futura: organizas tu presente en función de tus metas

Por la redacción de Personaramic4 min de lectura
Ilustración minimalista de un reloj de arena con la franja del futuro destacada

Lo que haces hoy mira hacia delante

Casi nada de lo que haces hoy carece de una razón que apunta más adelante.

La perspectiva futura describe a personas cuyo presente está organizado en función de metas, consecuencias y planes a medio o largo plazo.

El marco de Zimbardo y Boyd

Philip Zimbardo y John Boyd (1999) propusieron que cada persona reparte su atención psicológica entre pasado, presente y futuro de una forma relativamente estable, y que ese reparto influye en sus decisiones. Para medirlo crearon el Inventario de Perspectiva Temporal de Zimbardo (ZTPI), de 56 ítems, con cinco factores:

  • Pasado negativo: recuerdos centrados en lo que salió mal.
  • Pasado positivo: mirada cálida y nostálgica hacia lo vivido.
  • Presente hedonista: búsqueda de placer y estímulo inmediatos.
  • Presente fatalista: sensación de que lo que pase no depende de uno.
  • Futuro: orientación a metas, planificación y consecuencias.

El test del sitio toma cuatro de esas orientaciones en una versión breve. El factor futuro es el de este perfil, y sus afirmaciones lo reflejan bien: planificar con antelación, renunciar a algo ahora si acerca a una meta, pensar dónde se quiere estar dentro de unos años.

Qué dice la investigación sobre mirar al futuro

La orientación al futuro es probablemente la dimensión temporal mejor estudiada. Un metaanálisis de 212 estudios (Kooij, Kanfer, Betts y Rudolph, 2018) la relacionó con cinco tipos de resultado:

  • Logro académico y profesional.
  • Bienestar.
  • Conductas de salud, como el ejercicio o la prevención.
  • Menos conductas de riesgo.
  • Planificación de la jubilación.

El dato más interesante es que la perspectiva futura predecía esos resultados por encima de los cinco grandes rasgos de personalidad, y en parte explicaba cómo influyen rasgos como la responsabilidad. Mirar al futuro no es solo ser una persona ordenada: añade algo propio.

Cómo se nota en el día a día

  • Piensas con frecuencia en dónde quieres estar dentro de varios años, no solo en el paso inmediato.
  • Ahorras tiempo, dinero o esfuerzo pensando en el futuro, aunque eso implique renunciar a algo ahora.
  • Evalúas las consecuencias de tus decisiones más allá del corto plazo, casi de forma automática.
  • Organizas tu presente en torno a objetivos concretos, más que en torno a cómo te sientes en el momento.

Un ejemplo: una persona con perspectiva futura recibe una paga extra en diciembre. Antes de pensar en qué darse un capricho, ya ha separado una parte para el curso de idiomas que quiere hacer en primavera, porque encaja con el trabajo al que aspira dentro de dos años.

El coste de un futuro que lo ocupa todo

Zimbardo y Boyd no presentan ninguna orientación como ideal por sí sola. Ilona Boniwell y Zimbardo (2004) describen el perfil más asociado al bienestar como una perspectiva temporal equilibrada: pasado positivo alto, presente hedonista y futuro moderadamente altos, y puntuaciones bajas en pasado negativo y presente fatalista. Un estudio con cuatro muestras y 1.739 personas (Zhang, Howell y Stolarski, 2013) confirmó que cuanto más se acerca alguien a ese perfil, mayores son su satisfacción con la vida y su afecto positivo.

En una orientación al futuro muy marcada, el riesgo es que el presente pierda valor propio: cada decisión se juzga por su utilidad posterior y queda poco espacio para el descanso, la improvisación o las relaciones que no “sirven” para nada. Distinguir entre planificar, que impulsa el avance, y controlar, que genera ansiedad cuando lo previsto no sale exactamente así, separa la fortaleza del exceso. La mirada de alguien con perspectiva presente recuerda que no todo necesita justificarse por lo que vendrá.

Crear el futuro dos veces

Stephen Covey, en su libro de divulgación Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (1989), dedica el segundo hábito, “empiece con un fin en mente”, a una idea que describe bien este perfil: todas las cosas se crean dos veces, primero en la mente y después en la realidad. Un proyecto, una carrera o una etapa de vida existen antes como imagen de referencia para las decisiones del presente.

El propio Covey insiste en que esa imagen se revisa y se actualiza. Esa es la diferencia entre una orientación al futuro flexible y una rígida.

Este resultado describe una tendencia de autoinforme, no un diagnóstico. ¿Quieres ver cómo se reparte tu perspectiva temporal entre pasado, presente y futuro? Haz el test sobre tu relación con el tiempo.

Fuentes

  • Zimbardo, P. G., y Boyd, J. N. (1999). Putting time in perspective: A valid, reliable individual-differences metric. Journal of Personality and Social Psychology, 77(6), 1271-1288.
  • Kooij, D. T. A. M., Kanfer, R., Betts, M., y Rudolph, C. W. (2018). Future time perspective: A systematic review and meta-analysis. Journal of Applied Psychology, 103(8), 867-893. doi:10.1037/apl0000306
  • Boniwell, I., y Zimbardo, P. G. (2004). Balancing time perspective in pursuit of optimal functioning. En P. A. Linley y S. Joseph (Eds.), Positive Psychology in Practice (pp. 165-178). Wiley.
  • Zhang, J. W., Howell, R. T., y Stolarski, M. (2013). Comparing three methods to measure a balanced time perspective: The relationship between a balanced time perspective and subjective well-being. Journal of Happiness Studies, 14(1), 169-184. doi:10.1007/s10902-012-9322-x
  • Covey, S. R. (1989). The 7 Habits of Highly Effective People. Free Press.

¿Quieres saber más sobre ti?

Descubre tu resultado con uno de nuestros tests relacionados.

Preguntas frecuentes

¿La orientación al futuro predice mejores resultados?

En conjunto, sí. Un metaanálisis de 212 estudios (Kooij et al., 2018) la relaciona con mejores logros académicos y laborales, más conductas de salud, menos conductas de riesgo y más planificación de la jubilación, incluso descontando el efecto de los cinco grandes rasgos de personalidad. No garantiza bienestar si se vuelve excesiva o rígida.

¿Por qué me cuesta disfrutar del presente sin pensar en lo que viene después?

Porque tu vida está organizada en función de metas y consecuencias futuras: es tu forma natural de dar sentido a las decisiones del día a día. Boniwell y Zimbardo (2004) señalan precisamente ese coste cuando la orientación al futuro domina sobre las demás.

¿Es un problema planificar tanto?

Solo si genera ansiedad o deja sin espacio el disfrute del momento. En su justa medida, es un recurso real para alcanzar objetivos a largo plazo.

¿Puedo combinar esta perspectiva con más presencia en el momento?

Sí. Es lo que Boniwell y Zimbardo llaman perspectiva temporal equilibrada: no exige renunciar a la planificación, sino que convivan varias orientaciones según lo que pida cada situación.

¿Qué relación tiene este test con el inventario de Zimbardo?

El test del sitio es una versión divulgativa de 16 afirmaciones inspirada en el Inventario de Perspectiva Temporal de Zimbardo (ZTPI), que tiene 56 ítems y cinco factores. Usa cuatro bloques y da como resultado la orientación con más puntos; no sustituye al instrumento académico.

Artículos relacionados