¿Qué es la 'sustitución de sentimiento positivo o negativo' de Gottman?
John Gottman, psicólogo estadounidense que dedicó varias décadas a observar parejas reales en su laboratorio de la Universidad de Washington, describe un mecanismo que explica por qué la misma frase, dicha en el mismo tono, puede recibirse de formas completamente opuestas según la pareja que la escuche.
Lo llama “sustitución de sentimiento positivo” (positive sentiment override) y su contrario, “sustitución de sentimiento negativo” (negative sentiment override): dos formas distintas de interpretar por defecto lo que hace o dice la otra persona, que dependen menos del hecho concreto que ocurre en cada momento y más del poso general de la relación acumulado con el tiempo.
El concepto no es de Gottman en origen: lo propuso el psicólogo Robert Weiss, de la Universidad de Oregón, en un capítulo de 1980 sobre terapia de pareja conductual que es la referencia que suele citarse para el concepto, y Gottman lo reconoce y lo desarrolla en Los siete principios para hacer que el matrimonio funcione.
El ejemplo de las servilletas
Gottman ilustra el concepto con una escena doméstica sin ninguna carga dramática aparente. Una pareja, Olivia y Nathaniel, está preparando una cena con invitados.
Nathaniel pregunta dónde están las servilletas; Olivia responde con un tono algo cortante que están en el armario.
Cuando la amistad de fondo es sólida
Si la amistad de fondo entre ambos es sólida, lo más probable, según Gottman, es que Nathaniel pase por alto el tono y se quede solo con la información útil: dónde están las servilletas.
Puede que atribuya la brusquedad de Olivia a otra causa puntual y ajena a él, como no conseguir sacar el corcho de una botella de vino en ese mismo instante.
Cuando la relación pasa por un mal momento
Pero si la relación atraviesa un momento peor, la misma respuesta cortante puede recibirse como un ataque directo, y desencadenar una réplica igual de tensa, algo del tipo “entonces cógelas tú”, que a su vez alimenta una nueva discusión sin relación real con las servilletas.
Por qué el mismo hecho se interpreta de formas opuestas
El mecanismo funciona como un filtro de fondo, no como un juicio caso por caso.
Cuando la “sustitución de sentimiento positivo” predomina, los pensamientos favorables que cada miembro de la pareja tiene sobre el otro y sobre la relación en conjunto son tan constantes que tienden a imponerse sobre los roces puntuales: hace falta un conflicto notablemente más serio para que la pareja pierda el equilibrio, y el beneficio de la duda se concede casi automáticamente.
Cuando, en cambio, predomina la “sustitución de sentimiento negativo”, ocurre justo lo contrario: cualquier palabra dicha en tono neutro puede tomarse como algo personal.
Gottman pone otro ejemplo cotidiano para este segundo caso: la mujer comenta que no hay que usar el microondas sin nada de comida dentro, una observación práctica sin intención de reproche, y el marido lo recibe como un ataque a su competencia, respondiendo de forma defensiva que él ya sabe cómo usarlo, que para eso leyó el manual.
Empieza así una discusión que, de nuevo, no tiene relación real con el motivo que la dispara.
Lo que encontró el estudio de 2002
La idea tiene una prueba empírica directa. Hawkins, Carrère y Gottman (2002) grabaron conversaciones de 96 parejas recién casadas y compararon dos lecturas de lo mismo: la de codificadores externos entrenados y la de cada miembro de la pareja sobre las emociones del otro. Cuando la valoración del cónyuge se apartaba de forma sistemática de la de los observadores, en una dirección más amable o más dura, lo interpretaban como sustitución de sentimiento.
Los resultados fueron más matizados que la versión divulgativa:
- En las mujeres, la calidad del vínculo predecía cómo valoraban el afecto positivo y la negatividad de baja intensidad de sus maridos, y aparecía la sustitución positiva: con un vínculo fuerte, leían como menos negativos los pequeños gestos de irritación.
- Ni en ellos ni en ellas influía el vínculo a la hora de valorar la negatividad intensa. Un desprecio claro se percibía como tal, con buen o mal fondo.
Los autores concluyen que el vínculo actúa como un filtro perceptivo, al menos en cómo las mujeres de esa muestra evaluaban a sus maridos. Para nosotros es un matiz útil: el beneficio de la duda opera sobre la ambigüedad, no sobre la hostilidad evidente.
Un parentesco con las atribuciones
La idea encaja con una línea de investigación paralela, la de las atribuciones en pareja. Thomas Bradbury y Frank Fincham (1990) revisaron decenas de estudios y encontraron que las personas menos satisfechas tienden a explicar las conductas negativas de su pareja como algo estable, global e intencionado (“lo hace porque es así”), y las positivas como algo puntual. Las más satisfechas hacen lo contrario. Es el mismo filtro visto desde otra teoría.
La analogía del peso corporal
Para explicar por qué este estado de fondo cuesta tanto de revertir una vez establecido, Gottman recurre a una comparación con la teoría popular del “punto de ajuste” (set point) del peso corporal: la idea de que el cuerpo tiende a mantener un peso determinado por homeostasis, de forma que solo cambiando el metabolismo de base (por ejemplo, con ejercicio regular y sostenido) se logra modificarlo de manera duradera, más allá de dietas puntuales.
Gottman aplica la misma lógica a la relación de pareja: cuando el “punto de ajuste” general está fijado en un nivel alto de positividad, hace falta mucha más negatividad acumulada para dañar la relación que si ese punto de partida ya fuera bajo.
Y si la relación llega a un estado predominantemente negativo, revertirlo cuesta bastante más esfuerzo que evitar llegar a él en primer lugar.
De un estado al otro, no de la noche a la mañana
Gottman señala que la mayoría de relaciones arrancan con un punto de partida tan favorable que a ninguno de los dos miembros de la pareja le resulta fácil imaginar que algún día pueda descarrilar.
Pero ese estado inicial no se mantiene siempre por sí solo: con el tiempo, la irritación, el enfado y el resentimiento no resuelto pueden ir erosionando la amistad de fondo entre ambos hasta convertirla en algo cada vez más abstracto, presente de palabra pero cada vez menos en la convivencia real del día a día.
Es en ese proceso gradual, no en un único desencadenante puntual, donde Gottman sitúa el paso de la sustitución de sentimiento positivo a la negativa.
El propio investigador plantea que, una vez alcanzado ese punto, recuperar el vínculo original puede sentirse tan difícil como remar hacia atrás en medio de una corriente de aguas bravas, una imagen que usa para subrayar por qué prevenir este deterioro pesa más que intentar revertirlo después.
Una escena para verlo
Un martes cualquiera, Laura escribe a Sergio: “¿Has visto que ha llegado la factura de la luz?”. Si el fondo es positivo, él lee una información y contesta “sí, la pago esta noche”. Si el fondo lleva meses deteriorándose, el mismo mensaje se lee como “otra vez te has olvidado” y la respuesta sale a la defensiva. El mensaje es idéntico; lo que cambia es el filtro con el que se recibe, y eso es lo que el estudio de 2002 trató de medir.
Este mecanismo está estrechamente relacionado con los intentos de conexión (bids for connection) que Gottman describe en su investigación: la proporción con la que una pareja se gira hacia esos pequeños gestos cotidianos, en vez de ignorarlos o responder con hostilidad, es precisamente uno de los factores que él asocia con mantener el punto de ajuste en positivo a lo largo del tiempo.
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Fuentes
- Bradbury, T. N. y Fincham, F. D. (1990). Attributions in marriage: Review and critique. Psychological Bulletin, 107(1), 3-33. https://doi.org/10.1037/0033-2909.107.1.3
- Gottman, J. M. y Silver, N. (1999). The Seven Principles for Making Marriage Work. Crown.
- Hawkins, M., Carrère, S. y Gottman, J. M. (2002). Marital sentiment override: Does it influence couples’ perceptions? Journal of Marriage and Family, 64(1), 193-201. https://doi.org/10.1111/j.1741-3737.2002.00193.x
- Weiss, R. L. (1980). Strategic behavioral marital therapy: Toward a model for assessment and intervention. En J. Vincent (Ed.), Advances in Family Intervention, Assessment and Theory (Vol. 1). JAI Press.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es la 'sustitución de sentimiento positivo' según Gottman?
Un estado en el que los pensamientos positivos de una persona sobre su pareja y su relación son tan predominantes que tienden a imponerse sobre los momentos de fricción puntual, haciendo falta un conflicto bastante más serio para que la pareja pierda el equilibrio.
¿Y la 'sustitución de sentimiento negativo' es lo contrario exacto?
Sí: en ese estado, hasta los comentarios dichos en tono neutro se interpretan como un ataque personal, y prácticamente cualquier cosa puede convertirse en el inicio de una nueva discusión.
¿Se puede pasar de un estado al otro?
Gottman lo describe como algo que ocurre con el tiempo, no de un día para otro: la erosión gradual de la amistad de fondo entre la pareja, por acumulación de irritación y resentimiento no resuelto, es lo que él asocia con el paso de un estado al otro.
¿El concepto es de Gottman?
No en origen. La idea de 'sentiment override' la propuso el psicólogo Robert Weiss, de la Universidad de Oregón, en su trabajo sobre terapia de pareja de 1980. Gottman la popularizó y su equipo la puso a prueba en un estudio con 96 parejas recién casadas (Hawkins, Carrère y Gottman, 2002).