Este test explora tu orientación emprendedora: no si deberías montar un negocio, sino cómo te comportas de forma natural ante la innovación, la iniciativa y el riesgo, tres rasgos que la investigación asocia con el comportamiento emprendedor.
Son 16 afirmaciones. Unos 4 minutos. Responde pensando en cómo actúas habitualmente, en cualquier proyecto (laboral, personal o creativo), no solo en un negocio formal.
Todos los resultados posibles
Innovador
Tu motor es la novedad: te entusiasma imaginar formas distintas de hacer las cosas, más que perfeccionar lo que ya existe.
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“Prefiere preguntar por qué se hace así antes que aceptarlo sin más.”
La innovación como motor central
La investigación sobre orientación emprendedora describe la innovación como una de sus dimensiones centrales: la disposición a apoyar ideas nuevas, la experimentación y la creatividad frente a lo ya establecido. Es exactamente donde más cómodo te sientes.
Cómo se reconoce
- Cuestionas por qué las cosas se hacen de una forma concreta, incluso cuando funcionan.
- Te aburren las soluciones convencionales si intuyes que hay una mejor.
- Disfrutas más creando algo nuevo que perfeccionando algo ya existente.
Ideas a medio terminar sin quien las ejecute
La búsqueda constante de lo nuevo puede dejar ideas a medio terminar si no se combina con capacidad de ejecución. Combinar este perfil con personas de perfil más ejecutor o estratégico es algo que Covin y Slevin (1989) asocian con compensar ese punto ciego, aunque cada equipo y contexto es distinto.
Nota importante
Este resultado describe un rasgo de personalidad, no un consejo de negocio: no sustituye el criterio de un asesor cualificado ante una decisión real de emprendimiento.
Ejecutor proactivo
Prefieres actuar cuanto antes: tomas la iniciativa con rapidez y aprendes haciendo, más que planificando en exceso.
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“Prefiere aprender haciendo antes que esperar el momento perfecto.”
Anticiparse en vez de esperar
La proactividad es, junto con la innovación y la asunción de riesgo, una de las tres dimensiones clásicas de la orientación emprendedora: la tendencia a anticiparse y actuar antes que esperar. Tú la llevas al máximo.
Señales en el día a día
- Sueles ser de los primeros en dar el paso cuando surge una oportunidad.
- Prefieres actuar cuanto antes en vez de esperar el momento ideal.
- Te cuesta quedarte parado ante algo que se podría mejorar ya.
Cuando la velocidad salta pasos importantes
La rapidez para actuar puede jugar en tu contra si se salta pasos importantes de planificación. Reservar un momento breve para anticipar los riesgos más obvios es una práctica que Covin y Slevin (1989) asocian con mejorar el resultado sin frenar el ritmo general, aunque el efecto puede variar según la situación.
Nota importante
Este resultado describe un rasgo de personalidad, no un consejo de negocio: no sustituye el criterio de un asesor cualificado ante una decisión real de emprendimiento.
Estratega cauteloso
Avanzas con garantías: prefieres un plan sólido y anticipar los problemas antes de comprometerte del todo.
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“Prefiere avanzar despacio pero con garantías, antes que rápido y con dudas.”
Reducir la incertidumbre antes de comprometerse
No te falta iniciativa, lo que necesitas es reducir la incertidumbre antes de comprometerte. Es un estilo emprendedor tan válido como los más impulsivos: la planificación cuidadosa reduce muchos de los riesgos que otros perfiles asumen sin verlos venir.
Cómo se comporta
- Prefieres tener un plan sólido y probado antes de lanzarte.
- Valoras mucho anticipar los problemas antes de que ocurran.
- Esperas a tener más certezas antes de comprometerte del todo.
Cuando esperar la certeza total sale caro
Llevado al extremo, este perfil puede perder oportunidades por esperar demasiado a la certeza total, que rara vez llega. Fijar un plazo razonable para pasar de planificar a actuar es un criterio que Peter Thiel (2014) considera útil para que la cautela no se convierta en inacción, aunque el plazo adecuado depende de cada situación.
Nota importante
Este resultado describe un rasgo de personalidad, no un consejo de negocio: no sustituye el criterio de un asesor cualificado ante una decisión real de emprendimiento.
Visionario conector
Piensas en el impacto a largo plazo y se te da bien conectar ideas o personas que a priori no tenían relación entre sí.
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“Ve oportunidades donde otros solo ven un problema.”
Ver el panorama completo, no solo las piezas
Tu fuerza no está solo en generar ideas, sino en ver el panorama completo: cómo encajan piezas que a simple vista no tenían relación, y qué sentido tiene todo eso a largo plazo, más allá del beneficio inmediato.
Rasgos habituales
- Se te da bien conectar personas o ideas sin relación aparente.
- Piensas más en el impacto a largo plazo que en el resultado inmediato.
- Te motiva más el sentido de una idea que el beneficio económico que pueda dar.
Cuando la visión no baja a lo concreto
La visión de conjunto puede quedarse en el terreno de las ideas si no se traduce en pasos concretos y medibles. Apoyarse en perfiles más ejecutores es algo que Simon Sinek (2009) asocia con convertir la visión en algo más tangible, aunque el resultado depende del equipo concreto.
Nota importante
Este resultado describe un rasgo de personalidad, no un consejo de negocio: no sustituye el criterio de un asesor cualificado ante una decisión real de emprendimiento.
Preguntas frecuentes
¿Este test dice si debería montar un negocio?
No. Describe tu estilo de personalidad ante la innovación y la iniciativa, no una predicción de éxito empresarial.
¿Cuánto dura el test?
Unos 4 minutos: 16 afirmaciones con cinco opciones de respuesta cada una.
¿Puedo tener rasgos de más de un estilo?
Sí, es habitual. El gráfico de resultado muestra tu cercanía a los cuatro perfiles, no una etiqueta única y cerrada.
¿En qué se basa este test?
En el concepto de orientación emprendedora de la investigación en gestión empresarial (Covin y Slevin), que describe innovación, proactividad y asunción de riesgo como sus tres dimensiones centrales.