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Estratega cauteloso: avanzar con garantías

Por la redacción de Personaramic5 min de lectura
Ilustración minimalista con el estilo Estratega cauteloso en una insignia geométrica

El estilo estratega cauteloso avanza con garantías: prefiere un plan sólido y anticipar los problemas antes de comprometerse del todo.

Nota importante: este artículo describe un rasgo de personalidad ante la planificación y el riesgo, no un consejo financiero ni de negocio. No sustituye el criterio de un asesor cualificado ante ninguna decisión real de dinero o negocio.

“Estratega cauteloso” es la etiqueta que usa el test de mi estilo emprendedor para quien puntúa alto en ítems como “antes de lanzarme, prefiero tener un plan sólido y probado” o “suelo esperar a tener más certezas antes de comprometerme del todo”. No es un tipo oficial de la psicología, pero toca varios temas muy estudiados.

La asunción de riesgo no es obligatoria

La asunción de riesgo es una de las tres dimensiones clásicas de la orientación emprendedora, junto a la innovación y la proactividad, que formalizaron Jeffrey Covin y Dennis Slevin (1989) a partir de la obra de Danny Miller. Conviene recordar que esa escala mide empresas, no personas, y que una empresa puede puntuar alto en innovación y bajo en riesgo.

El estilo estratega cauteloso gestiona el riesgo reduciéndolo por adelantado, a través de la planificación: no evita lanzarse a nuevos proyectos, pero necesita un plan razonablemente sólido antes de hacerlo y dedica tiempo a anticipar qué podría salir mal.

Percibir el riesgo frente a buscarlo

Una idea útil para entender este perfil viene de Elke Weber, Ann-Renée Blais y Nancy Betz (2002), autoras de la escala DOSPERT. Midieron la disposición a asumir riesgos en cinco ámbitos (financiero, salud y seguridad, ocio, ético y social) y encontraron que casi nadie es arriesgado o prudente en todos a la vez.

Además, cuando analizaron por qué unas personas asumían más riesgos que otras, las diferencias se explicaban sobre todo por cómo percibían el riesgo y el beneficio de cada actividad, más que por una actitud distinta ante el riesgo ya percibido.

Leído así, el estratega cauteloso no es necesariamente alguien “miedoso”: puede ser alguien que ve más formas en que algo puede fallar. Esa sensibilidad es justo lo que le lleva a planificar.

Las pérdidas pesan más

La teoría prospectiva de Daniel Kahneman y Amos Tversky (1979) describe un patrón general: una pérdida pesa más que una ganancia del mismo tamaño. En su versión posterior, Tversky y Kahneman (1992) estimaron que, para sus participantes, perder pesaba algo más del doble que ganar.

William Samuelson y Richard Zeckhauser (1988) documentaron un efecto relacionado, el sesgo del statu quo: en sus experimentos, la opción presentada como la situación actual se elegía con más frecuencia que cuando la misma opción aparecía como una alternativa más.

Son tendencias de casi todo el mundo, no rasgos exclusivos de este perfil. Lo que el test capta es en qué grado alguien las nota en sí mismo a la hora de emprender.

Cuánto se puede perder: la idea de Sarasvathy

La investigadora Saras Sarasvathy (2001) estudió cómo deciden los emprendedores con experiencia y distinguió dos lógicas. La causal parte de un objetivo y busca los medios para alcanzarlo, con un plan y una previsión de beneficios. La efectual parte de los medios disponibles y avanza paso a paso.

Uno de los principios de la lógica efectual es la pérdida asumible: en lugar de calcular cuánto se puede ganar, el emprendedor fija de antemano cuánto está dispuesto a perder y solo arriesga eso.

Para el estratega cauteloso es un marco natural, porque convierte su prudencia en un límite explícito en vez de en una espera indefinida.

En el día a día

  • Antes de dejar un empleo para emprender, prepara un colchón de meses y un plan B por escrito.
  • Dedica tiempo a anticipar problemas antes de que aparezcan.
  • Avanza por fases y comprueba que cada una funciona antes de pasar a la siguiente: primero una prueba con pocos clientes, luego una ampliación.
  • Valora la sostenibilidad de un proyecto tanto como su potencial inicial.

Cuando el plan no termina nunca

La planificación cuidadosa puede convertirse, sin darse cuenta, en una forma de posponer el lanzamiento indefinidamente: siempre hay un detalle más que revisar.

La evidencia tampoco respalda planificar sin límite. El metaanálisis de Brinckmann, Grichnik y Kapsa (2010), que se comenta en el artículo sobre el ejecutor proactivo, encontró que la planificación ayuda en general, pero que su efecto depende del contexto, y propuso combinar plan y aprendizaje.

El reto de este estilo es reconocer el punto en el que el plan ya es “suficientemente bueno” para empezar, en vez de perseguir una certeza que en los proyectos reales rara vez existe del todo.

Complementario a otros estilos

Este estilo aporta el contrapeso de planificación que le falta al ejecutor proactivo y al innovador, ambos más orientados a la velocidad y la idea que a la solidez del plan.

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Fuentes

  • Brinckmann, J., Grichnik, D. y Kapsa, D. (2010). Should entrepreneurs plan or just storm the castle? A meta-analysis on contextual factors impacting the business planning-performance relationship in small firms. Journal of Business Venturing, 25(1), 24-40. https://doi.org/10.1016/j.jbusvent.2008.10.007
  • Covin, J. G. y Slevin, D. P. (1989). Strategic management of small firms in hostile and benign environments. Strategic Management Journal, 10(1), 75-87.
  • Kahneman, D. y Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47(2), 263-291. https://doi.org/10.2307/1914185
  • Samuelson, W. y Zeckhauser, R. (1988). Status quo bias in decision making. Journal of Risk and Uncertainty, 1(1), 7-59. https://doi.org/10.1007/BF00055564
  • Sarasvathy, S. D. (2001). Causation and effectuation: Toward a theoretical shift from economic inevitability to entrepreneurial contingency. Academy of Management Review, 26(2), 243-263. https://doi.org/10.2307/259121
  • Tversky, A. y Kahneman, D. (1992). Advances in prospect theory: Cumulative representation of uncertainty. Journal of Risk and Uncertainty, 5(4), 297-323. https://doi.org/10.1007/BF00122574
  • Weber, E. U., Blais, A.-R. y Betz, N. E. (2002). A domain-specific risk-attitude scale: Measuring risk perceptions and risk behaviors. Journal of Behavioral Decision Making, 15(4), 263-290. https://doi.org/10.1002/bdm.414

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Preguntas frecuentes

¿Ser cauteloso significa no ser emprendedor de verdad?

No. La investigación sobre orientación emprendedora trata la asunción de riesgo como una dimensión más, no como un requisito único, y la teoría de la efectuación de Sarasvathy describe a emprendedores expertos que limitan de forma deliberada lo que están dispuestos a perder. Planificar con cuidado también es una forma legítima de emprender.

¿Este estilo tarda más en lanzar proyectos?

Suele hacerlo, sí, comparado con estilos más impulsivos. A cambio, tiende a anticipar problemas que otros estilos descubren ya en marcha.

¿Este resultado sustituye un asesoramiento de negocio real?

No. Es un rasgo de personalidad ante la planificación y el riesgo, no una recomendación de inversión ni un plan de negocio real.

¿La cautela es lo mismo que la aversión al riesgo?

No del todo. El trabajo de Weber, Blais y Betz (2002) con la escala DOSPERT mostró que buena parte de las diferencias en conducta arriesgada se explica por cuánto riesgo y cuánto beneficio percibe cada persona en una situación, y no tanto por una actitud general hacia el riesgo.

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