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Perfil arriesgado: cuando la incertidumbre resulta más atractiva que la certeza

Por la redacción de Personaramic5 min de lectura
Ilustración minimalista con el perfil Arriesgado en una insignia geométrica

El perfil arriesgado prefiere la posibilidad de una ganancia grande antes que la certeza de una pequeña: la incertidumbre no le paraliza, le activa.

Nota importante: este artículo describe un rasgo de personalidad ante el riesgo y la incertidumbre, no un consejo financiero. No sustituye el criterio de un asesor cualificado ante ninguna decisión real de dinero o negocio.

Qué mide el test en este perfil

En el test de perfil de inversor, el perfil arriesgado se calcula con cuatro afirmaciones puntuadas de 1 a 5: la atracción por una ganancia grande aunque la pérdida posible también lo sea, el gusto por la incertidumbre de una apuesta bien pensada frente a la certeza de algo modesto, la rapidez para actuar ante una oportunidad y la ausencia de arrepentimiento tras una pérdida. El resultado aparece cuando esa suma supera a la de los otros tres perfiles.

Es, por tanto, una medida de preferencias declaradas, no de lo que la persona hace de verdad con su dinero. Esa distinción importa más de lo que parece, como se verá más abajo.

De dónde viene esta forma de decidir

La teoría prospectiva de Kahneman y Tversky (1979) describió la aversión a la pérdida: perder algo duele más de lo que alegra ganar lo mismo. En los datos de Tversky y Kahneman (1992), una pérdida pesaba de media algo más del doble que una ganancia equivalente. Esa media esconde mucha variación entre personas, y el perfil arriesgado se sitúa en el extremo en que la pérdida posible frena menos.

Otra pieza la aporta la investigación de Elke Weber y sus colegas con la escala DOSPERT: quienes asumen más riesgos no suelen ignorar el peligro, sino que perciben más beneficio en la apuesta. Lo que para otro perfil es una amenaza, para este es una oportunidad con buenas razones a favor.

Hay un tercer ingrediente, la búsqueda de sensaciones que estudió Marvin Zuckerman, más ligado al ocio y a la experiencia que al dinero. El artículo sobre el estilo audaz lo desarrolla con detalle.

Cómo se manifiesta en el día a día

  • Actúa rápido ante una oportunidad, antes de que se enfríe o se le adelanten.
  • Una pérdida no le hace arrepentirse de haberlo intentado.
  • Le atrae la posibilidad de una ganancia grande, aunque el riesgo de perder también lo sea.
  • Se aburre con las opciones demasiado seguras y previsibles.

Un ejemplo: ante una oferta para entrar como socio en un proyecto nuevo, con un sueldo menor y una participación que podría valer mucho o nada, este perfil suele fijarse primero en el escenario bueno. La pregunta que se hace es “¿y si sale bien?”, antes que “¿qué pasa si sale mal?”.

Lo que muestran los datos de inversores reales

Cuando se mira el comportamiento real, y no las preferencias declaradas, aparece un matiz importante. Brad Barber y Terrance Odean (2000) analizaron las cuentas de 66.465 hogares en un bróker estadounidense entre 1991 y 1996. Los hogares que más operaban obtuvieron una rentabilidad anual del 11,4 %, frente al 17,9 % del mercado; el hogar medio, un 16,4 %.

Los autores atribuyeron buena parte de esa diferencia al exceso de confianza: operar mucho no era señal de saber más, sino de creer saber más. El dato no dice que el perfil arriesgado invierta peor. Dice que la rapidez y el gusto por actuar, valiosos ante oportunidades reales, tienen un coste cuando se convierten en movimiento constante.

Arriesgar con la pérdida acotada

La investigación sobre emprendimiento describe una forma de asumir riesgos que no pasa por la prudencia. Saras Sarasvathy (2001) observó que muchos emprendedores expertos no deciden calculando el rendimiento esperado de una idea, sino fijando antes cuánto pueden permitirse perder: el principio de la pérdida asumible. Con ese límite claro, la incertidumbre deja de ser un salto al vacío y se convierte en un experimento de coste conocido.

Es una idea que encaja bien con este perfil, porque conserva lo que lo define (la disposición a probar) y le añade lo que a veces le falta: un suelo.

Kiyosaki y el riesgo calculado

En la divulgación financiera, el libro más citado sobre este tema es Padre Rico, Padre Pobre (1997), de Robert Kiyosaki, que sostiene que el riesgo deja de ser imprudencia cuando se entienden las cifras de lo que se compra. Es un libro de autoayuda cuyas afirmaciones ha cuestionado a menudo la crítica financiera, no una fuente de evidencia. Su idea central coincide, eso sí, con lo que muestran Barber y Odean desde los datos: el problema rara vez es el apetito de riesgo, sino actuar sin conocer el terreno.

Su opuesto: el perfil conservador

En el extremo contrario está el perfil conservador, para quien evitar la pérdida pesa más que cualquier oportunidad.

Entre ambos hay todo un espectro, con el perfil moderado como punto intermedio habitual.

¿Quieres ver dónde te sitúas exactamente? Haz el test de perfil de inversor (de personalidad, no financiero).

Fuentes

  • Barber, B. M. y Odean, T. (2000). Trading is hazardous to your wealth: The common stock investment performance of individual investors. The Journal of Finance, 55(2), 773-806. https://doi.org/10.1111/0022-1082.00226
  • Kahneman, D. y Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47(2), 263-291. https://doi.org/10.2307/1914185
  • Kiyosaki, R. T. y Lechter, S. L. (1997). Rich Dad, Poor Dad.
  • Sarasvathy, S. D. (2001). Causation and effectuation: Toward a theoretical shift from economic inevitability to entrepreneurial contingency. Academy of Management Review, 26(2), 243-263. https://doi.org/10.2307/259121
  • Tversky, A. y Kahneman, D. (1992). Advances in prospect theory: Cumulative representation of uncertainty. Journal of Risk and Uncertainty, 5(4), 297-323. https://doi.org/10.1007/BF00122574
  • Weber, E. U., Blais, A.-R. y Betz, N. E. (2002). A domain-specific risk-attitude scale: Measuring risk perceptions and risk behaviors. Journal of Behavioral Decision Making, 15(4), 263-290. https://doi.org/10.1002/bdm.414
  • Zuckerman, M. (1979). Sensation Seeking: Beyond the Optimal Level of Arousal. Lawrence Erlbaum.

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Descubre tu resultado con uno de nuestros tests relacionados.

Preguntas frecuentes

¿Ser arriesgado significa no medir las consecuencias?

No necesariamente. Este perfil tolera bien la incertidumbre y actúa rápido, pero eso no equivale a actuar sin ningún criterio; la investigación sobre decisiones distingue entre asumir un riesgo con una pérdida máxima acotada y asumirlo sin calcular cuánto se puede perder.

¿Está relacionado con la búsqueda de sensaciones?

En parte. La búsqueda de sensaciones de Marvin Zuckerman describe la preferencia por experiencias nuevas e intensas y la disposición a asumir riesgos para vivirlas. Con el dinero, sin embargo, suele pesar más cómo se perciben el beneficio y la pérdida posibles que la pura búsqueda de emoción.

¿Este resultado sustituye un asesoramiento financiero real?

No. Es un rasgo de personalidad ante la incertidumbre, no una recomendación de inversión ni un perfil financiero real.

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