Innovador: el motor es la novedad
El motor del estilo innovador es la novedad: entusiasma imaginar formas distintas de hacer las cosas más que perfeccionar lo que ya existe.
Nota importante: este artículo describe un rasgo de personalidad ante la creatividad y la novedad, no un consejo financiero ni de negocio. No sustituye el criterio de un asesor cualificado ante ninguna decisión real de dinero o negocio.
“Innovador” es la etiqueta del test de mi estilo emprendedor para quien se reconoce en frases como “me aburren las soluciones convencionales cuando creo que hay una mejor” o “suelo cuestionar por qué las cosas se hacen de una forma concreta”. Tres líneas de investigación ayudan a entenderla.
Innovación como dimensión propia
La investigación sobre orientación emprendedora, que arranca con Danny Miller (1983) y que Jeffrey Covin y Dennis Slevin (1989) convirtieron en escala, describe la innovación como una dimensión independiente de la proactividad o la asunción de riesgo. Esa escala mide empresas, no personas, pero la distinción sirve igual: se puede ser muy innovador sin ser especialmente arriesgado, o al revés.
El estilo innovador destaca justo ahí. Lo que le mueve no es tanto ejecutar rápido ni asumir riesgo por sistema, sino la insatisfacción creativa ante lo que ya existe y la búsqueda de otra forma de hacerlo.
Adaptadores e innovadores: la teoría de Kirton
El psicólogo británico Michael Kirton (1976) propuso que las personas difieren en su estilo creativo a lo largo de un continuo. En un extremo están los adaptadores, que prefieren “hacer mejor las cosas” dentro del marco existente. En el otro, los innovadores, que prefieren “hacer las cosas de otra manera” y cuestionan el marco mismo.
Su inventario, el KAI (Kirton Adaption-Innovation Inventory), tiene 32 ítems y se suele describir con tres subescalas: originalidad, eficiencia y conformidad con las reglas y el grupo.
La aportación más interesante de Kirton es que estilo no es nivel. Un adaptador no es menos creativo que un innovador: aplica su creatividad a otro tipo de problema. Por eso la teoría ve en los equipos mixtos una ventaja, siempre que cada estilo entienda cómo trabaja el otro.
El perfil innovador del test se parece mucho al polo innovador de Kirton. La diferencia es que nuestro test es breve y orientativo, y el KAI es un instrumento con décadas de estudios detrás.
Lo que se sabe de la personalidad creativa
El metaanálisis de Gregory Feist (1998) comparó la personalidad de científicos y artistas con la de grupos de comparación, usando el marco de los cinco grandes rasgos. Las personas creativas eran, en conjunto, más abiertas a la experiencia y menos convencionales, y también menos responsables en el sentido técnico del Big Five (menos ordenados y metódicos). Apertura y responsabilidad estaban entre las diferencias más grandes.
Ese último dato ayuda a leer el punto débil típico de este perfil, que no tiene nada que ver con la capacidad: la apertura empuja hacia la idea siguiente, y la responsabilidad es la que sostiene la anterior hasta terminarla.
En el día a día
- Se aburre perfeccionando algo que ya funciona bien; prefiere reinventarlo.
- Genera ideas con facilidad, a veces más rápido de lo que puede desarrollarlas.
- Cuestiona por costumbre el “siempre se ha hecho así”.
- Se entusiasma más con el proceso creativo que con la repetición, aunque la repetición sea rentable.
Un ejemplo: en una tienda de bicicletas que funciona bien, la persona adaptadora mejora el sistema de reservas del taller. La innovadora propone alquilar bicicletas por suscripción mensual. Ambas aportan; solo una cambia el modelo de negocio, con más potencial y más incertidumbre.
El riesgo de la dispersión
La misma fuente de ideas que define a este perfil puede convertirse en dispersión si no se combina con capacidad de ejecución.
El reto no es dejar de generar ideas nuevas, sino filtrar cuáles merecen convertirse en algo real y sostener el esfuerzo necesario para llevarlas a cabo, en vez de saltar a la siguiente en cuanto aparece.
De cero a uno: una lectura de divulgación
Peter Thiel, inversor y autor de De cero a uno (2014), distingue dos formas de progreso. La horizontal toma algo que ya funciona y lo replica. La vertical hace algo que antes no existía: pasa de cero a uno.
Es un libro de empresa, no un estudio, pero su distinción recuerda a la de Kirton: el adaptador mejora y replica, el innovador intenta crear lo que aún no existe. Thiel propone además una pregunta para evaluar ideas:
¿Qué verdad importante compartes con muy poca gente?
Lo que busca no es una opinión provocadora, sino una convicción sostenida en algo que otros todavía no han visto.
Complementario a otros estilos
El estilo innovador combina bien con el ejecutor proactivo, que aporta justo la capacidad de acción rápida que a veces le falta. El estratega cauteloso ofrece el contrapunto de planificación que puede filtrar sus ideas antes de lanzarlas.
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Fuentes
- Covin, J. G. y Slevin, D. P. (1989). Strategic management of small firms in hostile and benign environments. Strategic Management Journal, 10(1), 75-87.
- Feist, G. J. (1998). A meta-analysis of personality in scientific and artistic creativity. Personality and Social Psychology Review, 2(4), 290-309. https://doi.org/10.1207/s15327957pspr0204_5
- Kirton, M. (1976). Adaptors and innovators: A description and measure. Journal of Applied Psychology, 61(5), 622-629. https://doi.org/10.1037/0021-9010.61.5.622
- Miller, D. (1983). The correlates of entrepreneurship in three types of firms. Management Science, 29(7), 770-791. https://doi.org/10.1287/mnsc.29.7.770
- Thiel, P. y Masters, B. (2014). Zero to One: Notes on Startups, or How to Build the Future. Crown Business.
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Preguntas frecuentes
¿Innovador significa que no sabe ejecutar?
No necesariamente. Este perfil describe qué te motiva más, la novedad frente a perfeccionar lo existente, no una incapacidad para llevar las ideas a la práctica.
¿Es el único estilo emprendedor válido?
No. La investigación sobre orientación emprendedora distingue varias dimensiones (innovación, proactividad, asunción de riesgo) que se combinan de formas distintas en cada empresa, y la teoría de Kirton sostiene que mejorar lo existente es un estilo creativo tan válido como reinventarlo.
¿Este resultado sustituye un asesoramiento de negocio real?
No. Es un rasgo de personalidad ante la novedad y la creatividad, no una recomendación de inversión ni un plan de negocio real.
¿Ser innovador es lo mismo que ser más creativo?
No según Michael Kirton. Su inventario distingue el estilo creativo (adaptar lo que hay o romper el marco) del nivel o capacidad creativa. Una persona adaptadora puede ser tan creativa como una innovadora; simplemente crea dentro de las reglas existentes.