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Estilo de aprendizaje kinestésico: aprender haciendo

Por Equipo Personaramic 2 min de lectura
Ilustración minimalista con una figura en movimiento representando el estilo de aprendizaje kinestésico

Estilo kinestésico: cuando practicar enseña más que leer o escuchar

Quienes tienen el estilo kinestésico como predominante aprenden mejor haciendo la tarea ellos mismos que observando cómo la hace otra persona o leyendo sobre cómo hacerla. El cuerpo y la acción son, para este estilo, parte activa del proceso de aprendizaje.

Suelen tener más dificultad para mantener la atención en sesiones largas de estudio puramente teórico y sin ninguna aplicación práctica, a diferencia de quien tiene un estilo auditivo, que sí puede sostener la atención en una explicación oral larga sin necesidad de moverse.

Un ejemplo sencillo del patrón

Aprender a hacer un nudo mirando un diagrama o escuchando una descripción rara vez basta para este estilo: hace falta coger la cuerda y probarlo con las manos, varias veces, antes de que quede fijado. Ese mismo patrón aparece de forma más general:

  • Aprenden mejor practicando que observando una demostración o leyendo instrucciones.
  • Les cuesta quedarse quietos mucho rato mientras aprenden algo nuevo, incluso si están interesados en el tema.
  • Necesitan moverse o manipular algo físicamente para concentrarse bien en una tarea compleja.

El modelo VARK asocia este estilo con la práctica temprana (aprender haciendo, aunque sea con errores iniciales), alternar teoría con movimiento en sesiones cortas, y los ejercicios manipulativos o simulaciones como alternativa al material puramente teórico.

Un principio muy antiguo, la misma idea

Confucio resumió esta misma idea hace más de dos mil años: “lo que oigo, lo olvido; lo que veo, lo recuerdo; lo que hago, lo aprendo”. No es casualidad que el estilo kinestésico conecte tan bien con los modelos de aprendizaje centrados en el proceso, como el de David Kolb: la fase de “experimentación activa” de su ciclo de aprendizaje, y el estilo “activo” que describieron después Peter Honey y Alan Mumford, comparten con este estilo la misma idea de fondo: se aprende probando, no solo observando o leyendo sobre ello.

Por qué la práctica repetida es tan determinante

El periodista Malcolm Gladwell, en su libro Fuera de serie (2008), popularizó una idea que venía de la investigación del psicólogo Anders Ericsson sobre el desarrollo de la maestría: alcanzar un dominio real de una habilidad compleja exige, casi siempre, miles de horas de práctica sostenida y concentrada, no solo talento innato. Gladwell reunió ejemplos muy distintos, desde músicos hasta programadores, para mostrar que detrás de la mayoría de los grandes expertos hay una cantidad enorme de horas de práctica acumulada, no solo un don de partida. Para el estilo kinestésico esta idea encaja de forma directa: la razón por la que practicar te enseña más que leer o escuchar no es una preferencia superficial, es que la propia repetición de la acción es, según esta investigación, el mecanismo real detrás del aprendizaje profundo en casi cualquier habilidad.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el estilo de aprendizaje kinestésico?

La tendencia a retener mejor la información cuando se practica de forma física y activa, haciendo la tarea uno mismo, más que viéndola, escuchándola o leyéndola.

¿Qué estrategias de estudio se asocian a este estilo?

El modelo VARK relaciona este estilo con la práctica directa, las simulaciones o ejercicios manipulativos, y las sesiones cortas con movimiento, aunque el resultado puede variar según la persona y la materia.

¿Por qué cuesta concentrarse leyendo mucho rato con este estilo?

Según este modelo, este estilo procesaría mejor la información a través de la acción que de la lectura pasiva y prolongada, aunque la evidencia sobre estilos de aprendizaje en general es limitada y debatida.

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