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Estilo de aprendizaje

Estilo de aprendizaje visual: aprender viendo

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista con un círculo concéntrico representando el estilo de aprendizaje visual

Qué describe el estilo visual

Quienes se identifican con el estilo visual dicen entender y recordar mejor lo que ven representado: un esquema, un gráfico, un mapa. Es la letra V del modelo VARK de Neil Fleming y Colleen Mills (1992).

Es habitual que se combine con otros estilos: muchas personas visuales son también fuertes en el estilo lector-escritor y toman notas que mezclan texto y esquemas. Si no tienes claro cuál predomina en tu caso, el test de estilo de aprendizaje lo mide en pocos minutos.

Un matiz útil: el estilo visual se refiere al material externo, lo que se ve en la página o la pantalla. Es independiente de la capacidad de ver imágenes con los ojos cerrados, que varía mucho de una persona a otra, como explicamos en el artículo sobre la afantasía.

Cómo suele reconocerse

Alguien con este estilo, estudiando el sistema circulatorio, probablemente prefiera un diagrama de las cámaras del corazón y el recorrido de la sangre al mismo contenido descrito en un párrafo. El patrón se repite:

  • Recuerda con facilidad dónde estaba algo en la página o en la pizarra.
  • Dibuja o esquematiza de forma espontánea cuando intenta explicar algo complejo.
  • Nota la diferencia sobre todo con contenido abstracto: un concepto con un diagrama, por simple que sea, le resulta más claro.

Lo que la investigación dice del encaje

La gran pregunta sobre cualquier estilo es si quien lo prefiere aprende más cuando el material se adapta a él. Harold Pashler, Mark McDaniel, Doug Rohrer y Robert Bjork (2008) revisaron la literatura y no encontraron experimentos bien diseñados que lo demostraran.

El estudio más claro para el estilo visual es de Polly Husmann y Valerie O’Loughlin (2019). Preguntaron a 426 estudiantes de anatomía por su resultado VARK y por cómo estudiaban fuera de clase:

  • La mayoría no estudiaba de acuerdo con su propio estilo.
  • Las notas finales no se relacionaban con la puntuación en ninguna de las cuatro categorías VARK.
  • Quienes estudiaban “a juego” con su estilo no sacaban mejores notas.
  • Algunas estrategias concretas, como usar el microscopio virtual de la asignatura, sí se asociaban a mejores resultados, con independencia del estilo de cada uno.

Por qué palabras más imágenes ayudan a casi todos

Que el encaje no funcione no quiere decir que las imágenes no sirvan. Sirven, y para casi todo el mundo.

La teoría de la codificación dual de Allan Paivio, resumida para la educación por James Clark y el propio Paivio (1991), propone que la memoria trabaja con dos sistemas conectados, uno verbal y otro de imágenes. Una idea que se guarda con una palabra y con una imagen tiene dos vías de acceso en lugar de una. Por eso las palabras concretas, fáciles de imaginar, se recuerdan mejor que las abstractas.

Richard Mayer llegó a una conclusión parecida desde decenas de experimentos sobre aprendizaje multimedia: la gente aprende mejor con palabras e imágenes que solo con palabras, siempre que la imagen explique algo y no sea decorativa. Ese principio multimedia se observa en estudiantes de cualquier perfil, no solo en los que se declaran visuales.

Hacer esquemas o ponerse a prueba

Los mapas conceptuales son la técnica estrella del estilo visual. Jeffrey Karpicke y Janell Blunt (2011) los compararon con la práctica de recuperación: estudiantes que, tras leer un texto de ciencias, intentaban recordarlo por escrito sin mirarlo aprendían más que quienes dedicaban el mismo tiempo a construir un mapa conceptual con el texto delante. La ventaja se mantenía incluso cuando el examen final consistía en dibujar un mapa conceptual.

La conclusión práctica no es que los esquemas sobren, sino cuándo hacerlos: un esquema dibujado de memoria, con el libro cerrado, es a la vez un ejercicio visual y una práctica de recuperación. Hacer buenos esquemas es, además, una habilidad que mejora con la práctica, en la línea de lo que Carol Dweck describe como mentalidad de crecimiento.

Un estudio en Ecuador, leído con cuidado

Un equipo de la Universidad Técnica de Ambato (Pazán Torres y colaboradores, 2017) aplicó a 40 estudiantes de séptimo curso, de entre 10 y 14 años, un programa de actividades visuales: encontrar diferencias entre imágenes, resolver laberintos, construir mapas mentales, memorizar objetos observados. Midieron la memoria a largo plazo antes y después y concluyeron que había mejorado de forma significativa.

Merece la pena leerlo con cuidado, porque ilustra bien los límites de este tipo de investigación:

  • No hubo grupo de control, así que la mejora puede deberse al paso del tiempo, a la práctica con la propia prueba o a cualquier otra actividad del curso.
  • Todos los alumnos hicieron las mismas actividades, fuera cual fuera su estilo, así que el estudio no compara a visuales con no visuales.
  • La duración de 21 días se justificaba con el libro Psico-Cibernética de Maxwell Maltz, el origen de una cifra que, como explicamos en el mito de los 21 días, no tiene base experimental.

Es un trabajo útil como experiencia de aula, pero no permite atribuir la mejora a las actividades visuales.

Un ejemplo de lo que sí funciona

Un estudiante de bachillerato que se define como visual estudia el ciclo de Krebs. Colorear el esquema del libro le resulta agradable, y eso cuenta para mantener el interés. Lo que más le ayudará a recordarlo, según la investigación, es cerrar el libro, dibujar el ciclo de memoria, comprobar qué ha fallado y repetirlo unos días después. Funcionaría igual para una compañera que se considera auditiva.

Este artículo resume investigación sobre aprendizaje con fines informativos; no sustituye la orientación de un profesional si hay dificultades de visión o de aprendizaje.

Fuentes

  • Clark, J. M. y Paivio, A. (1991). Dual coding theory and education. Educational Psychology Review, 3(3), 149-210. https://doi.org/10.1007/BF01320076
  • Dweck, C. S. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House.
  • Fleming, N. D. y Mills, C. (1992). Not another inventory, rather a catalyst for reflection. To Improve the Academy, 11, 137-155.
  • Husmann, P. R. y O’Loughlin, V. D. (2019). Another nail in the coffin for learning styles? Disparities among undergraduate anatomy students’ study strategies, class performance, and reported VARK learning styles. Anatomical Sciences Education, 12(1), 6-19. https://doi.org/10.1002/ase.1777
  • Karpicke, J. D. y Blunt, J. R. (2011). Retrieval practice produces more learning than elaborative studying with concept mapping. Science, 331(6018), 772-775. https://doi.org/10.1126/science.1199327
  • Mayer, R. E. (2009). Multimedia Learning (2.ª ed.). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/CBO9780511811678
  • Pashler, H., McDaniel, M., Rohrer, D. y Bjork, R. (2008). Learning styles: Concepts and evidence. Psychological Science in the Public Interest, 9(3), 105-119. https://doi.org/10.1111/j.1539-6053.2009.01038.x
  • Pazán Torres, J. C., Pullas Tapia, P. S., Núñez Hernández, C. E. y Zamora-Sánchez, R. (2017). Estilo de aprendizaje visual: una estrategia educativa para el desarrollo de la memoria a largo plazo. Revista de Estilos de Aprendizaje, 10(20), 240-261.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el estilo de aprendizaje visual?

Es la preferencia declarada por recibir la información en forma gráfica: esquemas, diagramas, mapas, gráficos. En el cuestionario VARK corresponde a la letra V. Describe cómo le gusta aprender a alguien, no demuestra que aprenda mejor por esa vía.

¿Qué estrategias de estudio se asocian a este estilo?

El modelo VARK lo asocia con mapas mentales, diagramas, colores para categorizar y vídeos con apoyo gráfico. Combinar palabras e imágenes ayuda a casi todo el mundo, según la teoría de la codificación dual y la investigación sobre aprendizaje multimedia; hacer mapas conceptuales, en cambio, rinde menos que ponerse a prueba sin mirar.

¿Es incompatible con otros estilos?

No. Es habitual combinar el estilo visual con el lector-escritor, por ejemplo, tomando notas que incluyen esquemas y no solo texto corrido.

¿Los estudiantes visuales sacan mejores notas si estudian con imágenes?

Los datos disponibles dicen que no. Husmann y O'Loughlin (2019) estudiaron a 426 estudiantes de anatomía: la mayoría no estudiaba de acuerdo con su resultado VARK, y quienes sí lo hacían no obtenían mejores notas. Algunas estrategias concretas se asociaban a mejores resultados con independencia del estilo.

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