En 1978, las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes describieron el «fenómeno del impostor»: la sensación persistente de no merecer los propios logros, junto con el miedo a que en algún momento se descubra que uno «no es tan bueno» como los demás creen, a pesar de la evidencia objetiva de competencia.
- Bajo: atribuyes tus logros a tu propia capacidad sin especial dificultad.
- Moderado: hay situaciones (un ascenso, un reto nuevo) en las que aparece la duda, sin ser un patrón constante.
- Alto: la sensación de no merecer lo conseguido condiciona buena parte de cómo vives tus logros.
15 afirmaciones, unos 3-4 minutos. Piensa en tu patrón habitual ante tus logros, no en un momento puntual de inseguridad.
Todos los resultados posibles
Síndrome del impostor bajo
Atribuyes tus logros a tu propia capacidad sin especial dificultad, y un error puntual no te hace dudar de tu competencia general.
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“El fenómeno del impostor, según Clance e Imes, no depende de la competencia real de la persona: muchas de las que lo sufren tienen credenciales objetivas de sobra.”
Qué significa esta puntuación
Tus respuestas no muestran el patrón de duda persistente sobre el mérito propio que describe el fenómeno del impostor. Aceptas el reconocimiento por tu trabajo sin necesidad de restarle importancia, y atribuyes tus logros principalmente a tu propia capacidad.
Cómo se nota en el día a día
- Aceptas un cumplido sobre tu trabajo sin incomodidad.
- Un error puntual no te hace cuestionar tu competencia general.
- Compartes tus logros sin miedo a que parezca que «alardeas» de algo inmerecido.
Una aclaración importante
Este resultado es orientativo y divulgativo, inspirado en el fenómeno del impostor descrito por Pauline Clance y Suzanne Imes (1978): no es un diagnóstico ni sustituye una evaluación psicológica profesional.
Síndrome del impostor moderado
Hay situaciones (un ascenso, un reto nuevo) en las que aparece la duda sobre si mereces estar ahí, sin que sea un patrón constante.
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“Clance e Imes describieron el fenómeno del impostor, no un ‘síndrome’ clínico: una experiencia común, especialmente al asumir un rol nuevo o entrar en un entorno desconocido.”
Qué significa esta puntuación
Tus respuestas muestran cierta duda sobre el mérito propio, probablemente más marcada en situaciones nuevas o de más exposición (un ascenso, un proyecto de mayor visibilidad) que en tu día a día habitual.
Cómo se nota en el día a día
- Te preparas más de lo estrictamente necesario en situaciones que te generan más inseguridad.
- Un cumplido sobre tu trabajo te resulta cómodo en unos contextos y más incómodo en otros.
- La sensación de «no estar a la altura» aparece en momentos concretos, no de forma constante.
Una aclaración importante
Este resultado es orientativo y divulgativo, inspirado en el fenómeno del impostor descrito por Pauline Clance y Suzanne Imes (1978): no es un diagnóstico ni sustituye una evaluación psicológica profesional.
Síndrome del impostor alto
La sensación de no merecer lo conseguido, y el miedo a que se descubra, condicionan buena parte de cómo vives tus logros.
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“Clance e Imes documentaron este patrón originalmente en mujeres de alto rendimiento académico y profesional, pero la investigación posterior lo ha encontrado en personas de cualquier género y en prácticamente cualquier campo de alta exigencia.”
Qué significa esta puntuación
Tus respuestas muestran un patrón sostenido: atribuyes tus éxitos a factores externos más que a tu propia capacidad, te preparas en exceso por miedo a que se note que «no dominas» el tema, y rara vez disfrutas plenamente de un logro sin pensar enseguida en lo que podría salir mal.
Cómo se nota en el día a día
- Te cuesta creer que mereces un reconocimiento, aunque te lo hayas ganado objetivamente.
- Sigues sintiéndote como un/a principiante, incluso con la formación o la experiencia necesarias.
- Evitas compartir tus logros por miedo a que parezca que alardeas de algo inmerecido.
Una aclaración importante
Este resultado es orientativo y divulgativo, inspirado en el fenómeno del impostor descrito por Pauline Clance y Suzanne Imes (1978): no es un diagnóstico ni sustituye una evaluación psicológica profesional. Si esta sensación te genera un malestar significativo o sostenido, el acompañamiento de un profesional puede ayudar a trabajarla en profundidad.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome del impostor es un diagnóstico clínico?
No. Clance e Imes lo describieron como un «fenómeno», no como un trastorno recogido en los manuales diagnósticos. Es una experiencia psicológica común, no una categoría clínica.
¿Solo lo sufren personas poco competentes?
No, es justo lo contrario de lo que cabría esperar: suele aparecer en personas con logros objetivos reales, que aun así no logran interiorizar esa evidencia de competencia.
¿Aparece solo en el trabajo?
No necesariamente, aunque es donde se estudia con más frecuencia. Puede aparecer también en los estudios, en la paternidad o maternidad, o en cualquier rol donde la persona sienta que debe «demostrar» que merece estar.
¿Es fiable este test?
Es una aproximación orientativa y de carácter divulgativo, no un instrumento clínico validado como la Clance Impostor Phenomenon Scale (CIPS). Para un análisis más profundo, lo recomendable es ese cuestionario y el acompañamiento de un profesional.
¿Cuánto dura el test?
Entre 3 y 4 minutos: 15 afirmaciones con cinco opciones de respuesta cada una.
¿Es gratis?
Sí, es completamente gratuito: no hace falta registrarte ni pagar nada para hacer el test y ver tu resultado.