Estilo evitador ante el conflicto: esperar al momento adecuado
El estilo evitador no siempre es huir del problema: a veces es esperar al momento adecuado para abordarlo.
Este artículo forma parte de una serie divulgativa sobre gestión de conflictos, basada en un modelo académico clásico de psicología social. Su lectura tiene fines informativos y no sustituye la orientación de un profesional.
Baja asertividad, baja cooperación
En el modelo de Kenneth Thomas y Ralph Kilmann (1974), el estilo evitador combina baja asertividad (no defender activamente la propia postura) con baja cooperación (tampoco buscar activamente la del otro): pospone o esquiva el desacuerdo. Blake y Mouton (1964) lo llamaban withdrawing, “retirarse”.
A menudo se malinterpreta como debilidad, pero en muchos contextos es una elección estratégica razonable.
Llevado al extremo en una relación que empieza, puede acabar en algo parecido al ghosting, aunque no son lo mismo: el ghosting corta el vínculo entero sin explicación, mientras que evitar suele aplazar un desacuerdo concreto dentro de una relación que sigue.
Cuándo funciona
Es genuinamente útil:
- en conflictos de bajo riesgo, donde el coste de discutir supera al beneficio de resolverlo
- cuando la tensión del momento hace que cualquier conversación vaya a salir mal, y conviene esperar a que baje
- cuando el tema tiende a resolverse solo con el paso del tiempo sin necesidad de intervención directa
Cómo se manifiesta
- Pospones una conversación difícil hasta que baja la tensión del momento.
- Dejas pasar temas que no consideras muy importantes, sin darles más vueltas.
- Evitas iniciar un conflicto si crees que no va a llevar a nada productivo.
- Prefieres tomarte tiempo antes de reaccionar a algo que te ha molestado.
Quién se retira, y cuándo
La investigación sobre parejas ha estudiado la retirada con detalle. Andrew Christensen y Christopher Heavey (1990) observaron a 31 matrimonios discutiendo dos temas: un cambio que quería ella y un cambio que quería él. Apareció el patrón que llamaron demanda-retirada: uno presiona con peticiones y quejas mientras el otro se repliega.
En conjunto, los maridos se retiraban algo más que las esposas, pero el dato más interesante era cuándo ocurría: tanto ellos como ellas tendían a retirarse cuando se discutía un cambio que pedía el otro, y a presionar cuando el cambio lo querían ellos. Retirarse, en buena parte, depende de qué lado de la petición le toca a cada uno.
El riesgo de evitar lo importante
El problema aparece cuando este estilo se convierte en la respuesta automática también para los temas que de verdad necesitan hablarse.
A diferencia de los desacuerdos menores, esos temas no desaparecen solo porque se posterguen indefinidamente: suelen seguir ahí, y postergarlos demasiado puede hacer que, cuando por fin se aborden, lleguen con más carga acumulada de la necesaria.
”Esto puede esperar” frente a “esto me incomoda”
La clave está en distinguir “esto puede esperar” de “esto lo estoy evitando porque me incomoda”. La primera es una decisión estratégica legítima; la segunda, si se repite con lo importante, puede dejar necesidades reales sin atender indefinidamente.
Lo que evitar le hace al significado compartido
Kerry Patterson, Joseph Grenny, Ron McMillan y Al Switzler, en Conversaciones cruciales (2002), incluyen “evitar” y “retirarse” entre las formas de silencio que aparecen cuando una conversación empieza a sentirse arriesgada: esquivar por completo el tema sensible, o directamente salir de la conversación o de la sala.
Aplicado al conflicto, este estilo hace eso, posponer o esquivar el desacuerdo, y los autores son claros sobre su efecto: mantiene el conjunto de información y perspectivas compartidas peligrosamente superficial.
Eso no es un problema cuando el tema es realmente menor, en cuyo caso evitarlo es simplemente eficiente. Cuando se aplica a algo que sí importa, el asunto de fondo no se resuelve, solo se retrasa, y suele volver más adelante con la misma tensión sin procesar, o incluso más acumulada que al principio.
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Fuentes
- Blake, R. R. y Mouton, J. S. (1964). The Managerial Grid. Gulf Publishing.
- Christensen, A. y Heavey, C. L. (1990). Gender and social structure in the demand/withdraw pattern of marital conflict. Journal of Personality and Social Psychology, 59(1), 73-81. https://doi.org/10.1037/0022-3514.59.1.73
- Patterson, K., Grenny, J., McMillan, R. y Switzler, A. (2002). Crucial Conversations: Tools for Talking When Stakes Are High. McGraw-Hill.
- Thomas, K. W. y Kilmann, R. H. (1974). Thomas-Kilmann Conflict Mode Instrument. Xicom.
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Preguntas frecuentes
¿Evitar el conflicto es siempre una mala estrategia?
No. Es genuinamente útil en conflictos de bajo riesgo, cuando la tensión del momento impide una conversación productiva, o cuando el tema se resolverá solo con el tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre evitar y ser pasivo al comunicarme?
Están relacionadas pero no son lo mismo: la comunicación pasiva es cómo expresas (o no) lo que piensas; el estilo evitador ante el conflicto es si decides entrar o no en el desacuerdo.
¿Cuándo evitar se convierte en un problema?
Cuando se aplica también a lo importante: los temas que de verdad necesitan hablarse no desaparecen solo porque se posterguen indefinidamente.
¿Cuál es el modelo detrás de este test?
Se basa en el modelo académico de doble dimensión de Kenneth Thomas y Ralph Kilmann (1974): asertividad propia frente a cooperación con el otro.