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Fortalezas de carácter

Virtud de la humanidad: cuidar de los demás

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista con dos círculos superpuestos representando la virtud de la humanidad

La virtud de la humanidad: cuidar del bienestar ajeno

Cuidar de quien tienes cerca, no solo de la comunidad en general, es el hilo que atraviesa la humanidad: Christopher Peterson y Martin Seligman, en su clasificación de la psicología positiva (2004), agrupan bajo esta virtud las fortalezas centradas en las relaciones cercanas y en el cuidado de los demás.

Quienes destacan en esta virtud suelen cuidar de forma activa el bienestar de quienes les rodean, no solo de manera reactiva cuando se les pide ayuda.

Las tres fortalezas que la componen

  • Amor: la capacidad de valorar y sostener relaciones estrechas con los demás, en sus distintas formas: el afecto hacia quienes nos cuidan, el cuidado hacia quienes dependen de nosotros y el deseo de cercanía emocional, física y sexual del amor romántico.
  • Bondad: una orientación hacia el otro basada en reconocerlo como merecedor de atención, ayuda y respeto por derecho propio, no por obligación ni por interés. Se traduce en comportamientos concretos de ayuda.
  • Inteligencia social: la capacidad de razonar sobre la información emocional propia y ajena (motivaciones, sentimientos) y usarla para ajustarse bien a distintas situaciones sociales.

Señales de esta virtud en el día a día

  • Ayudan sin que se lo pidan, notando cuándo alguien cercano necesita apoyo antes de que lo verbalice.
  • Entienden bien lo que motiva a los demás, lo que facilita relaciones más fluidas y menos malentendidos.
  • Cuidan el bienestar ajeno de forma genuina, no como estrategia social sino como preocupación real.
  • Distinguen entre el círculo cercano y el resto: cuidan con intensidad a quienes aman, pero también tratan con respeto a quienes no conocen, sin necesitar una razón utilitaria para ello.

Un ejemplo cotidiano: una compañera de trabajo nota que alguien del equipo lleva dos días más callado de lo normal. No le pregunta delante de todos; le propone un café a solas y, en vez de dar por hecho qué le pasa, le pregunta qué le vendría bien. En esa escena están las tres fortalezas: el vínculo (amor), la iniciativa de ayudar (bondad) y la lectura de la situación (inteligencia social).

Lo que dicen los datos sobre esta virtud

La clasificación de Peterson y Seligman se construyó revisando textos morales de varias tradiciones (confucianismo, taoísmo, budismo, hinduismo, filosofía ateniense, judaísmo, cristianismo e islam), y la humanidad fue una de las seis virtudes que aparecían en todas ellas (Dahlsgaard, Peterson y Seligman, 2005). Desde entonces, el cuestionario que la mide, el VIA-IS, se ha aplicado a cientos de miles de personas, y eso permite decir algo más que la definición.

  • El amor está entre las fortalezas más ligadas a la satisfacción vital. En un estudio con 5.299 adultos, Park, Peterson y Seligman (2004) encontraron que la esperanza, la vitalidad, la gratitud, el amor y la curiosidad eran las fortalezas asociadas de forma más consistente con estar satisfecho con la propia vida. Es una correlación, no una prueba de que una cause la otra.
  • La bondad es de las fortalezas más comunes en casi todas partes. Al comparar a más de 100.000 personas de 54 países, el mismo equipo vio que la bondad, la imparcialidad, la honestidad, la gratitud y el juicio crítico (la apertura mental) eran las fortalezas que la gente se atribuía con más frecuencia, con un orden muy parecido entre países (Park, Peterson y Seligman, 2006).
  • Ayudar sienta bien a quien ayuda, aunque el efecto es modesto. Un metaanálisis de 27 estudios experimentales (4.045 participantes) estimó que hacer actos de amabilidad mejora el bienestar de quien los hace con un efecto de tamaño pequeño a moderado (δ = 0,28) (Curry et al., 2018). En la misma línea, Dunn, Aknin y Norton (2008) observaron que las personas a las que se asignaba al azar gastar dinero en otros se sentían más felices al final del día que las que lo gastaban en sí mismas.

Un matiz de la investigación posterior: cuando se analizan estadísticamente las respuestas al VIA-IS, las seis virtudes no aparecen tal cual. En un análisis de más de un millón de casos, Robert McGrath (2015) encontró una estructura más simple de tres grandes factores, y el que llamó cuidado (Caring) reúne sobre todo la gratitud, la bondad, el amor y el trabajo en equipo. La humanidad, por tanto, se solapa con fortalezas que la clasificación original repartía entre otras virtudes.

Un talento que viaja: el ejemplo de la empatía

En Now, Discover Your Strengths (2001), un libro de divulgación empresarial, Marcus Buckingham y Donald Clifton (creadores del método StrengthsFinder de Gallup) cuentan el caso de Danielle, una periodista que dio un salto profesional hacia la terapia en cuidados paliativos. Lo que hizo posible ese cambio fue reconocer que sus talentos principales (la empatía y la capacidad de dirigir una conversación difícil) seguirían siendo valiosos en un contexto muy distinto.

La idea que subrayan los autores es que un talento como la empatía o la inteligencia social es portátil: acompaña a la persona tanto si cuida de un familiar como si coordina un equipo o acompaña a alguien en un momento difícil. Es una lectura de divulgación, no un hallazgo empírico, pero encaja con la escena del café: la misma fortaleza sirve en cualquier sitio donde haya otra persona.

Cómo se cultiva

Una idea habitual en la literatura sobre esta virtud es la de la ayuda concreta sobre la genérica: preguntar qué necesita realmente la otra persona, en vez de asumirlo, es lo que distingue un gesto de cuidado real de uno simbólico.

A esto se suele añadir la lectura emocional (prestar atención al tono, los gestos o los silencios de alguien, no solo a sus palabras) como base de la inteligencia social, y un límite necesario: esta virtud se sostiene mejor cuando no implica ignorar las propias necesidades a cambio de las ajenas.

Para ver si la humanidad es tu fortaleza más marcada o si predomina otra de las seis, está el test de fortalezas de carácter. Si te interesa en concreto la parte de ponerte en el lugar del otro, el test de empatía la explora por separado.

Fuentes

  • Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2004). Character Strengths and Virtues: A Handbook and Classification. Oxford University Press.
  • Dahlsgaard, K., Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2005). Shared virtue: The convergence of valued human strengths across culture and history. Review of General Psychology, 9(3), 203-213. https://doi.org/10.1037/1089-2680.9.3.203
  • Park, N., Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2004). Strengths of character and well-being. Journal of Social and Clinical Psychology, 23(5), 603-619. https://doi.org/10.1521/jscp.23.5.603.50748
  • Park, N., Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2006). Character strengths in fifty-four nations and the fifty US states. The Journal of Positive Psychology, 1(3), 118-129. https://doi.org/10.1080/17439760600619567
  • McGrath, R. E. (2015). Integrating psychological and cultural perspectives on virtue: The hierarchical structure of character strengths. The Journal of Positive Psychology, 10(5), 407-424. https://doi.org/10.1080/17439760.2014.994222
  • Curry, O., Rowland, L., Van Lissa, C., Zlotowitz, S., McAlaney, J. y Whitehouse, H. (2018). Happy to help? A systematic review and meta-analysis of the effects of performing acts of kindness on the well-being of the actor. Journal of Experimental Social Psychology, 76, 320-329. https://doi.org/10.1016/j.jesp.2018.02.014
  • Dunn, E. W., Aknin, L. B. y Norton, M. I. (2008). Spending money on others promotes happiness. Science, 319(5870), 1687-1688. https://doi.org/10.1126/science.1150952
  • Buckingham, M. y Clifton, D. O. (2001). Now, Discover Your Strengths. Free Press.

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Preguntas frecuentes

¿Qué fortalezas incluye la virtud de la humanidad?

Tres: amor (la capacidad de valorar la cercanía con los demás), bondad y inteligencia social: entender lo que motiva a los demás.

¿Humanidad es lo mismo que ser complaciente?

No. Es cuidar genuinamente del bienestar ajeno, no anteponer sistemáticamente al otro sobre uno mismo hasta el punto de no poner límites.

¿Cómo se relaciona con la empatía?

Están muy conectadas: la empatía es la comprensión de lo que siente el otro, mientras que esta virtud incluye además la voluntad activa de actuar a partir de esa comprensión.

¿Qué diferencia hay entre amor y bondad en este modelo?

El amor se centra en los vínculos cercanos y recíprocos (familia, pareja, amistad íntima); la bondad se extiende también a quienes no forman parte de ese círculo cercano, por el simple hecho de reconocerlos como merecedores de atención y respeto.

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