Afrontamiento centrado en la emoción: procesar cómo te sientes antes de actuar
Afrontamiento centrado en la emoción: sentir antes de actuar
El afrontamiento centrado en la emoción es el segundo gran estilo del modelo clásico de Richard Lazarus y Susan Folkman (1984): ante una dificultad, el primer movimiento no es actuar sobre la causa, sino regular la respuesta emocional que esa causa provoca.
Si quieres saber cuál de los cuatro estilos predomina en ti, puedes explorarlo con nuestro test de afrontamiento del estrés.
De dónde viene: regular antes de resolver
Lazarus y Folkman no presentaban este estilo como una alternativa inferior al afrontamiento centrado en el problema. Lo describían como una estrategia igual de legítima, especialmente necesaria cuando la situación no admite una solución directa e inmediata.
Reinterpretar lo que ha pasado, buscar su parte más manejable o darse tiempo para procesar lo que se siente son formas de afrontamiento tan reales como cualquier acción práctica.
Un matiz que conviene conocer: la evitación también estaba dentro
En el Ways of Coping, el cuestionario con el que Folkman y Lazarus estudiaron el afrontamiento a mediados de los ochenta, las ocho escalas se repartían así: dos centradas en el problema (afrontamiento confrontativo y planificación) y varias centradas en la emoción, entre ellas el distanciamiento y el escape-evitación (Folkman et al., 1986). Es decir, en el modelo original, evitar era una forma de afrontamiento emocional.
Con los años, la investigación vio que esa etiqueta reunía cosas muy distintas. Roth y Cohen (1986) propusieron ordenar el afrontamiento en otro eje, acercamiento frente a evitación, y el COPE de Carver, Scheier y Weintraub (1989) separó escalas como la reinterpretación positiva, la aceptación o el desahogo emocional de la negación y la desconexión. Annette Stanton y su equipo (2000) dieron un paso más: comprobaron que muchos ítems “emocionales” medían en realidad malestar, y construyeron una escala de afrontamiento por aproximación emocional, que sí se asociaba a una mejor adaptación.
Cuando nuestro test habla de este estilo, se refiere a esa vertiente de acercamiento: mirar la emoción para poder trabajar con ella. La vertiente de alejamiento tiene su propio artículo, el del afrontamiento evitativo.
Qué se ve desde fuera
- Necesidad de procesar antes de decidir: actuar de inmediato sin haber entendido primero cómo te sientes puede resultar precipitado.
- Reinterpretación activa: buscar una forma distinta de ver la situación que la haga más llevadera, sin negar lo que ha pasado, a menudo hablándolo o escribiéndolo.
- Menor urgencia por “hacer algo”: la calma suele llegar antes por la vía emocional que por la acción inmediata.
Pensemos en alguien que recibe la noticia del diagnóstico médico de un familiar, algo que no puede cambiar ni acelerar. En vez de buscar esa misma tarde una segunda opinión, necesita varios días para asimilarlo, hablarlo con quien confía e incluso escribir cómo se siente, antes de estar en condiciones de acompañar a su familiar de forma útil.
Actuar antes de ese proceso no habría acelerado nada. Solo habría añadido ruido a un momento que necesitaba otra cosa.
Qué estrategias emocionales tienen mejor respaldo
No todas las maneras de regular una emoción funcionan igual. El metaanálisis de Amelia Aldao, Susan Nolen-Hoeksema y Susanne Schweizer (2010), con 114 estudios, comparó seis estrategias y su relación con síntomas de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y consumo de sustancias:
- La rumiación (dar vueltas una y otra vez al malestar) mostró la asociación más fuerte con los síntomas.
- La evitación y la supresión (intentar no sentir o no mostrar la emoción) mostraron asociaciones de tamaño medio a grande.
- La reinterpretación y la aceptación mostraron asociaciones pequeñas a medianas, en el sentido protector.
La lectura de la redacción: lo que distingue un afrontamiento emocional útil de uno que se atasca no es cuánto tiempo se dedica a la emoción, sino qué se hace con ella. Reinterpretar y aceptar avanzan; rumiar gira en el mismo sitio.
Aceptar sin resignarse
La idea de que aceptar lo que se siente no equivale a rendirse también circula en la divulgación sobre presencia y atención plena. Eckhart Tolle, en El poder del ahora (1997), la resume en que buena parte del sufrimiento añadido viene del “esto no debería estar pasando” repetido mentalmente. Es un libro de divulgación espiritual, no un estudio, pero su intuición coincide con lo que los datos asocian a la aceptación: dejar de pelear contra la emoción no impide actuar después sobre lo que sí se puede cambiar.
Cuándo es la estrategia más útil
La investigación lo formula como hipótesis del ajuste (goodness of fit): una estrategia rinde mejor cuando encaja con lo controlable que es la situación. Ante estresores que no dependen de las propias acciones (una pérdida, una enfermedad, una decisión que tomó otra persona), regular la emoción suele aliviar más que insistir en “solucionar” algo sin solución práctica inmediata.
El metaanálisis de Cecilia Cheng, Hi-Po Lau y Man-Pui Chan (2014), con más de 58.000 participantes, encontró que la flexibilidad de afrontamiento, saber cambiar de estrategia según la situación, se asocia a una mejor adaptación (r = 0,23). Las asociaciones más claras aparecían precisamente cuando se medía el ajuste entre estrategia y situación.
Por eso procesar primero no es un rodeo: cuando la acción no es posible todavía, es la forma de afrontar el problema que la situación permite, y a menudo abre después el camino a decisiones más claras.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la evaluación de un profesional de la salud mental.
Fuentes
- Aldao, A., Nolen-Hoeksema, S. y Schweizer, S. (2010). Emotion-regulation strategies across psychopathology: A meta-analytic review. Clinical Psychology Review, 30(2), 217-237. doi:10.1016/j.cpr.2009.11.004
- Carver, C. S., Scheier, M. F. y Weintraub, J. K. (1989). Assessing coping strategies: A theoretically based approach. Journal of Personality and Social Psychology, 56(2), 267-283. doi:10.1037/0022-3514.56.2.267
- Cheng, C., Lau, H.-P. B. y Chan, M.-P. S. (2014). Coping flexibility and psychological adjustment to stressful life changes: A meta-analytic review. Psychological Bulletin, 140(6), 1582-1607. doi:10.1037/a0037913
- Folkman, S., Lazarus, R. S., Dunkel-Schetter, C., DeLongis, A. y Gruen, R. J. (1986). Dynamics of a stressful encounter: Cognitive appraisal, coping, and encounter outcomes. Journal of Personality and Social Psychology, 50(5), 992-1003. doi:10.1037/0022-3514.50.5.992
- Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer.
- Roth, S. y Cohen, L. J. (1986). Approach, avoidance, and coping with stress. American Psychologist, 41(7), 813-819. doi:10.1037/0003-066X.41.7.813
- Stanton, A. L., Kirk, S. B., Cameron, C. L. y Danoff-Burg, S. (2000). Coping through emotional approach: Scale construction and validation. Journal of Personality and Social Psychology, 78(6), 1150-1169. doi:10.1037/0022-3514.78.6.1150
- Tolle, E. (1997). The Power of Now. Namaste Publishing.
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Descubre tu resultado con uno de nuestros tests relacionados.
Preguntas frecuentes
¿Afrontamiento centrado en la emoción es lo mismo que evitar el problema?
No exactamente, aunque se solapan. En el cuestionario original de Lazarus y Folkman, el distanciamiento y el escape-evitación se contaban dentro del afrontamiento centrado en la emoción. La investigación posterior separó las formas que se acercan a la emoción (reinterpretar, aceptar, expresar) de las que se alejan de ella (evitar, suprimir). Este artículo, como nuestro test, habla de las primeras; la evitación tiene su propio artículo.
¿Cuándo es más útil este estilo?
Especialmente cuando el estresor no es controlable: una pérdida, una enfermedad, una decisión ajena. Es lo que se conoce como hipótesis del ajuste: la estrategia rinde más cuando encaja con lo que la situación permite cambiar.
¿Es un signo de debilidad necesitar procesar antes de actuar?
No. Es una forma de afrontamiento tan legítima como actuar primero. Lo que la investigación asocia con peores resultados no es procesar la emoción, sino quedarse dando vueltas a ella (rumiación) o intentar no sentirla (supresión).
¿Qué estrategias emocionales tienen mejor respaldo?
La reinterpretación (ver la situación desde otro ángulo sin negarla), la aceptación y la expresión emocional con un propósito, como hablarlo o escribirlo. La rumiación y la supresión aparecen asociadas a más malestar en los metaanálisis.
¿Este resultado es un diagnóstico?
No. Es una aproximación orientativa y divulgativa, no una escala clínica validada.