Déjà vu: qué le pasa de verdad a tu cerebro cuando sientes que ya viviste ese momento
Entras por primera vez en una cafetería y, de golpe, todo te resulta conocido: la luz, la frase que acaba de decir alguien, el ruido de la cucharilla. Sabes que es imposible haber estado ahí. Y aun así, tu cerebro insiste.
Esa mezcla de familiaridad y extrañeza tiene nombre: déjà vu, “ya visto” en francés.
La psicología actual tiene una explicación mucho menos mística. Y lo curioso es que William James la dejó casi escrita en 1890.
¿Qué es el déjà vu exactamente?
El psicólogo Alan S. Brown publicó en 2003, en Psychological Bulletin, la revisión más citada sobre el tema. Reunió más de un siglo de encuestas y estudios de caso.
Sus conclusiones dibujan un fenómeno cotidiano, no raro:
- Alrededor del 60% de la población dice haberlo vivido alguna vez.
- Su frecuencia disminuye con la edad: es más habitual en la juventud.
- Aparece más en momentos de estrés y cansancio.
- Se asocia, curiosamente, a un mayor nivel educativo y socioeconómico.
La definición que usa la investigación tiene dos piezas. Una sensación fuerte de “esto ya lo he vivido”. Y, a la vez, la certeza de que no puede ser.
La teoría de los dos hemisferios desfasados
James dedica al asunto unas líneas del capítulo sobre la memoria de sus Principios de psicología. Lo llama “sentimiento de preexistencia” y reconoce que “según creo todos hemos tenido” esa experiencia (p. 541).
Recoge la teoría más popular de su época, la del médico británico Arthur L. Wigan, autor de The Duality of the Mind (1844).
Para Wigan, los dos hemisferios del cerebro funcionarían como dos relojes mal sincronizados:
- Uno de ellos percibe la escena un instante antes que el otro.
- Cuando el segundo la registra, la vive como si fuera la repetición de algo ya visto.
Es una imagen elegante, casi de ingeniería. Brown la clasifica, más de un siglo después, dentro de las explicaciones de “procesamiento dual”.
James no se la compra. Confiesa que esa “cualidad de misterio” le parece “un poco traída de los cabellos” (p. 542).
La explicación de James: un recuerdo a medias
La alternativa de James es sencilla. Escribe que, en su propio caso, ha podido resolver el fenómeno “una y otra vez” como un caso de memoria, “tan confuso y vago que mientras algunas circunstancias pasadas vuelven a presentarse, otras no se presentan” (p. 542).
Es decir:
- La escena de hoy se parece en parte a otra del pasado.
- Esa parte despierta familiaridad.
- Pero el resto del recuerdo no llega, y no se puede fechar ni ubicar.
Lo que queda, dice James, es:
“La escena presente con una impresión adjunta de pasado.”
Cita al filósofo y psicólogo Moritz Lazarus, que lo interpretaba igual, y añade un detalle clave: en cuanto el contexto pasado se completa, la extrañeza se desvanece.
Unas páginas antes cuenta cómo funciona ese proceso a cámara lenta. Al entrar en casa de un amigo ve un cuadro y siente que lo conoce, pero no sabe de qué. Durante un rato queda en “una especie de penumbra de familiaridad”. De repente lo ubica: es la copia de un Fra Angélico que vio en la Academia de Florencia (p. 527).
El déjà vu sería esa penumbra, pero sin el final: el cuadro original nunca aparece.
¿Por qué se produce el déjà vu, según la ciencia actual?
Más de un siglo después, la psicóloga Anne M. Cleary, de la Universidad Estatal de Colorado, decidió llevar esa intuición al laboratorio.
En un estudio de 2012 publicado en Consciousness and Cognition (con Alan S. Brown entre los coautores), mostró a los participantes escenas de realidad virtual inmersiva construidas con el videojuego Los Sims.
El truco estaba en la estructura:
- Algunas escenas nuevas tenían la misma disposición espacial que otras vistas antes, aunque con objetos distintos.
- Cuando la persona no recordaba la escena original, puntuaba la nueva como más familiar y decía sentir déjà vu con más frecuencia.
- Cuanto más se parecía la configuración, más fuerte era la sensación.
Es como oír una canción nueva con la misma melodía que otra olvidada: la letra no te suena, pero algo en la forma sí.
Cleary lo llama hipótesis de la familiaridad gestáltica. Y es, en lo esencial, la idea de James con un casco de realidad virtual puesto.
La falsa sensación de saber lo que viene
Mucha gente describe el déjà vu con un matiz inquietante: la impresión de saber qué va a pasar a continuación.
Cleary y Alexander Claxton lo pusieron a prueba en 2018, en Psychological Science. Los participantes recorrían caminos virtuales que se parecían a otros ya transitados y, en cada cruce, tenían que adivinar el siguiente giro.
El resultado fue doble:
- Durante el déjà vu, la sensación de saber hacia dónde giraría el camino aumentaba.
- Pero los aciertos no superaban el azar.
La premonición del déjà vu es real como sensación. Como capacidad, no existe.
Lo que James no podía saber: el lóbulo temporal
A James le faltaba una pieza que hoy es central: dónde ocurre todo esto.
La pista más clara viene de la neurología. Históricamente, el déjà vu se ha asociado a la epilepsia del lóbulo temporal: en algunas personas aparece como aviso (aura) de una crisis, según repasan Illman, Moulin y colegas (2012).
En 2004, el equipo de Fabrice Bartolomei publicó en Neurology un estudio con 24 pacientes con epilepsia a los que se estimulaba eléctricamente zonas concretas del cerebro antes de una cirugía:
- La estimulación de la corteza entorrinal, en la cara interna del lóbulo temporal, provocaba déjà vu con más frecuencia que la de la amígdala o el hipocampo.
- La de la corteza perirrinal tendía a evocar reminiscencias de escenas.
Chris Moulin y su grupo añadieron otra distinción: el déjà vécu, “ya vivido”. En 2005 describieron en Neuropsychologia dos casos de personas con demencia que sentían de forma persistente estar reviviendo cada momento, hasta el punto de justificar esa falsa memoria con explicaciones razonadas.
Esos casos extremos iluminan el cotidiano: hay un sistema que genera la señal de “esto es familiar”, y a veces se dispara sin permiso del resto de la memoria.
Algo parecido ocurre con otras respuestas rápidas del cerebro, como las que se describen en lo que tu cerebro decide en una quinta parte de segundo.
Qué queda en pie de la intuición de James
Visto con la perspectiva de la investigación actual:
- Acertó al tratar el déjà vu como un fenómeno de memoria, no de misterio.
- Acertó en el mecanismo: un parecido parcial con algo que no llega a recordarse, muy cerca de la hipótesis de Cleary.
- Acertó en que la extrañeza desaparece cuando el recuerdo se completa.
- No podía conocer la base temporal medial ni la relación con la epilepsia estudiada con electrodos.
El déjà vu, en resumen, no es un eco del futuro, sino un eco del pasado que llega sin remitente.
Su reverso también existe: el jamais vu, cuando algo conocidísimo, como una palabra repetida muchas veces, de pronto parece nuevo. Y el efecto Mandela lleva la misma lógica un paso más allá: miles de personas recordando con seguridad un detalle que nunca existió.
Como el estrés y el cansancio aparecen asociados a su frecuencia, el test sobre cómo afrontas el estrés permite ver tu propio patrón. Y si te interesa por qué el olvido es parte del mismo sistema, en la curva del olvido se cuenta qué midió Ebbinghaus.
Fuentes
- Bartolomei, F., Barbeau, E., Gavaret, M., Guye, M., McGonigal, A., Régis, J. y Chauvel, P. (2004). Cortical stimulation study of the role of rhinal cortex in déjà vu and reminiscence of memories. Neurology, 63(5), 858-864. https://doi.org/10.1212/01.wnl.0000137037.56916.3f
- Brown, A. S. (2003). A review of the déjà vu experience. Psychological Bulletin, 129(3), 394-413. https://doi.org/10.1037/0033-2909.129.3.394
- Cleary, A. M., Brown, A. S., Sawyer, B. D., Nomi, J. S., Ajoku, A. C. y Ryals, A. J. (2012). Familiarity from the configuration of objects in 3-dimensional space and its relation to déjà vu: A virtual reality investigation. Consciousness and Cognition, 21(2), 969-975. https://doi.org/10.1016/j.concog.2011.12.010
- Cleary, A. M. y Claxton, A. B. (2018). Déjà vu: An illusion of prediction. Psychological Science, 29(4), 635-644. https://doi.org/10.1177/0956797617743018
- Illman, N. A., Butler, C. R., Souchay, C. y Moulin, C. J. A. (2012). Déjà experiences in temporal lobe epilepsy. Epilepsy Research and Treatment, 2012, 539567. https://doi.org/10.1155/2012/539567
- James, W. (1989). Principios de psicología. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1890).
- Moulin, C. J. A., Conway, M. A., Thompson, R. G., James, N. y Jones, R. W. (2005). Disordered memory awareness: Recollective confabulation in two cases of persistent déjà vecu. Neuropsychologia, 43(9), 1362-1378. https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2004.12.008
- Wigan, A. L. (1844). A new view of insanity: The duality of the mind. Longman, Brown, Green, and Longmans.
¿Quieres saber más sobre ti?
Descubre tu resultado con uno de nuestros tests relacionados.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el déjà vu?
Es la sensación intensa de que el momento presente ya se ha vivido antes, acompañada de la certeza de que en realidad es nuevo. La investigación actual lo entiende como un fenómeno de memoria: una sensación de familiaridad que aparece sin que llegue a recuperarse el recuerdo que la provoca.
¿Por qué se produce el déjà vu?
Según la hipótesis de familiaridad de Anne M. Cleary, apoyada en experimentos con realidad virtual publicados en 2012, el déjà vu surge cuando la disposición de una escena nueva se parece a la de otra ya vista que no llegamos a recordar. William James propuso algo muy parecido en 1890: un recuerdo tan vago que solo vuelven algunas de sus circunstancias.
¿Es verdad que el déjà vu permite adivinar lo que va a pasar?
No. En el estudio de Cleary y Claxton (2018) en Psychological Science, las personas en pleno déjà vu sentían con más fuerza que sabían qué venía después, pero no acertaban más que por azar. La sensación de premonición existe, la capacidad de predecir no.
¿Es normal tener déjà vu a menudo?
Es una experiencia muy común: según la revisión de Alan S. Brown (2003), alrededor del 60% de la población la ha vivido, con más frecuencia en personas jóvenes y en momentos de estrés o cansancio.
¿Este artículo sustituye una valoración profesional si tengo déjà vu muy frecuentes?
No. Resume investigación sobre el déjà vu con fines informativos y educativos. Si los episodios son muy frecuentes, cambian de forma llamativa o van acompañados de desconexión, pérdida de conciencia u otros síntomas, lo indicado es consultarlo con un profesional sanitario.