Jamais vu: por qué una palabra que usas desde siempre, de repente, te parece extraña
Escribes una palabra sencilla, “puerta”, por ejemplo, y a la vigésima vez algo se tuerce. Las letras siguen en su sitio y sabes que está bien escrita, pero de pronto parece un invento, una secuencia de trazos que nadie te presentó nunca.
Esa extrañeza con lo más conocido tiene nombre: jamais vu, “nunca visto” en francés.
Es el reverso exacto del déjà vu, y hasta hace pocos años casi nadie lo había medido en un laboratorio.
¿Qué es el jamais vu?
El psicólogo Chris Moulin y su equipo lo definen como encontrar subjetivamente extraño algo que sabemos que es familiar. No se olvida nada: se pierde la sensación de conocerlo.
El ejemplo cotidiano más habitual, según ellos, es la ortografía. Pero describen también otros más inquietantes:
- Caras de personas cercanas que por un instante parecen de otra persona.
- Lugares de siempre que se ven como un decorado.
- Gestos automáticos, como conducir o tocar un instrumento, que de golpe pierden toda su fluidez.
El denominador común es una ruptura entre dos cosas que solemos dar por hechas juntas: saber qué es algo y sentir que lo conoces.
El experimento que ganó un Ig Nobel
Moulin, Nicole Bell, Merita Turunen, Arina Baharin y Akira O’Connor publicaron en la revista Memory (en línea en 2020, en el número impreso de 2021) un estudio con un título deliberadamente juguetón: “The the the the induction of jamais vu in the laboratory”.
El procedimiento parecía un simple ejercicio de caligrafía:
- 93 estudiantes de la Universidad de Leeds recibieron un cuadernillo con espacio para copiar una palabra hasta 120 veces.
- La consigna oficial era ver cuántas veces podían escribirla de forma legible en dos minutos.
- Se les avisó de que quizá empezarían a sentirse raros, y de que en ese caso podían parar y explicar por qué.
Nadie pronunció la expresión “jamais vu” delante de ellos, para no sugerir la respuesta.
Los resultados fueron llamativos: el 71% de los participantes paró al menos una vez por esa sensación de extrañeza. De media lo hicieron hacia los 68 segundos, tras unas 33 repeticiones.
Sus descripciones son casi literarias:
“Pierden su significado cuanto más las miras. Parecen una ristra de letras en lugar de una palabra entera.”
En 2023, el trabajo recibió el Premio Ig Nobel de Literatura, el galardón que reconoce la investigación que primero hace reír y luego hace pensar. La mención lo resume con ironía: por estudiar lo que se siente al repetir una palabra “muchas, muchas, muchas, muchas” veces.
Las palabras más conocidas son las que antes se rompen
Uno de los datos más curiosos del estudio va contra la intuición.
Moulin usó palabras de tres niveles de familiaridad, desde términos raros en inglés (“sward”, “usury”) hasta palabras de uso diario (“door”, “money”, “room”).
Las palabras poco frecuentes provocaban menos jamais vu que las comunes. Parece que la extrañeza necesita una familiaridad previa que romper: no se puede desconocer lo que nunca se conoció del todo.
En un segundo experimento, con 120 personas que no estudiaban psicología, el equipo usó una sola palabra: “the”, el artículo más frecuente del inglés. El 55% sintió jamais vu, de media tras unas 28 repeticiones.
Un fenómeno que se describe desde 1907
La saciedad de las palabras no es un descubrimiento reciente.
En 1907, Elizabeth Severance y Margaret Floy Washburn pidieron a seis observadores entrenados que miraran fijamente una palabra durante tres minutos. Con “blood” (sangre), uno de ellos anotó a los 24 segundos que la b y la d parecían la misma letra al revés, y a los 179 segundos solo veía “un conjunto de letras”.
Poco después, Edward Titchener propuso a sus lectores un experimento casero: repetir en voz alta una palabra cualquiera hasta que su sonido se volviera “vacío”, algo que, escribió, desconcierta y “asusta un poco”.
El nombre técnico llegó en los años sesenta, de la mano de Leon Jakobovits y Wallace Lambert en la Universidad McGill: saciedad semántica.
Moulin propone repartir los términos con precisión:
- Jamais vu es la experiencia subjetiva, lo que se siente.
- Saciedad semántica es el proceso cognitivo que la produce.
- Alienación de palabras es el procedimiento experimental para provocarla.
¿Por qué ocurre? La hipótesis del “reinicio”
Los estudios de las últimas décadas apuntan a que la repetición debilita el vínculo entre la forma de una palabra y su significado. Seguimos viendo perfectamente las letras, pero el puente que las une con lo que significan se fatiga.
El equipo de Moulin va un paso más allá y plantea, como hipótesis que todavía hay que comprobar, que la extrañeza cumple una función.
Según esta idea, cuando un proceso se vuelve demasiado automático y repetitivo, el cerebro emite una señal de alerta: esto ya no va bien, conviene salir del bucle. En un artículo divulgativo de 2023, O’Connor y Moulin lo resumieron con una paradoja elegante: la sensación de irrealidad sería, en realidad, una comprobación de la realidad.
La idea encaja con otros hallazgos. Investigaciones sobre la comprobación compulsiva, como mirar una y otra vez si el gas está apagado, encontraron que repetir la comprobación reduce la confianza en la propia memoria, aunque la precisión se mantenga. Es la misma lógica: el exceso de repetición no refuerza la certeza, la erosiona.
Esto conecta con algo que la psicología de los hábitos conoce bien. Automatizar libera atención, pero también nos deja funcionando en piloto automático, y el jamais vu podría ser una de las formas en que la mente nos devuelve al control.
Jamais vu y déjà vu: dos caras del mismo sistema
El psicólogo Alan S. Brown recogió en 2003, en Psychological Bulletin, una propuesta que ordena ambos fenómenos con una simetría casi perfecta:
- Familiaridad sin recuerdo: algo nuevo se siente conocido. Es el déjà vu.
- Recuerdo sin familiaridad: algo conocido se siente nuevo. Es el jamais vu.
La conexión no es solo teórica. En el primer experimento de Moulin, quienes decían tener más déjà vu en su vida diaria también declaraban más jamais vu.
Pero no son gemelos exactos. En el segundo estudio, el jamais vu provocado en laboratorio no se relacionaba con la edad ni con la tendencia a vivir experiencias disociativas, mientras que el déjà vu sí mostraba esas relaciones. Los autores lo interpretan como una señal de que los dos fenómenos, aunque parientes, no funcionan igual.
Con la pareidolia sucede algo parecido en la dirección contraria: el cerebro no pierde el sentido de lo que ve, sino que se lo añade a lo que no lo tiene, como una cara en un enchufe.
Cuando el jamais vu aparece fuera del laboratorio
En la vida cotidiana es mucho menos frecuente que el déjà vu, según Brown. Los propios participantes de Moulin calculaban haberlo sentido unas tres veces en los seis meses anteriores, aunque esas estimaciones de memoria son siempre aproximadas.
Fuera del laboratorio también se ha descrito en contextos clínicos. El neurocirujano Wilder Penfield ya hablaba en 1955 de pacientes con epilepsia del lóbulo temporal que sentían “lo opuesto a la familiaridad”, una ilusión de extrañeza. Hoy, la clasificación internacional de la epilepsia incluye el jamais vu entre los ejemplos de crisis focales cognitivas.
Eso no convierte la experiencia cotidiana en un síntoma: en el laboratorio, la mayoría de personas sanas la vivió en cuestión de un minuto.
Lo que el jamais vu sugiere sobre cómo conocemos
Quizá lo más interesante del jamais vu sea lo que revela por contraste: que “conocer” algo son en realidad dos operaciones distintas, identificarlo y sentirlo familiar, que casi siempre viajan juntas y por eso parecen una sola.
Una palabra repetida, un rostro mirado demasiado tiempo o un camino hecho mil veces bastan para separarlas por un instante.
Si esa extrañeza es un fallo o una alarma útil es todavía una pregunta abierta. Lo que sí parece claro es que la familiaridad no es una propiedad de las cosas, sino algo que la mente les presta, y que a veces, sin avisar, deja de prestar.
Fuentes
- Brown, A. S. (2003). A review of the déjà vu experience. Psychological Bulletin, 129(3), 394-413.
- Moulin, C. J. A., Bell, N., Turunen, M., Baharin, A. y O’Connor, A. R. (2021). The the the the induction of jamais vu in the laboratory: Word alienation and semantic satiation. Memory, 29(7), 933-942.
- O’Connor, A. R. y Moulin, C. J. A. (2023). Jamais vu: the science behind eerie opposite of déjà vu. The Conversation. Enlace
- Severance, E. y Washburn, M. F. (1907). The loss of associative power in words after long fixation. The American Journal of Psychology, 18(2), 182-186.
- van den Hout, M. y Kindt, M. (2003). Repeated checking causes memory distrust. Behaviour Research and Therapy, 41(3), 301-316.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es el jamais vu?
Es la sensación de que algo que conoces perfectamente, una palabra, una cara o un gesto rutinario, de repente te resulta ajeno, como si lo vieras por primera vez. Los investigadores Chris Moulin y Akira O'Connor lo definen como lo contrario del déjà vu: encontrar subjetivamente extraño algo que sabemos que es familiar. Su nombre viene del francés y significa 'nunca visto'.
¿Qué diferencia hay entre jamais vu y déjà vu?
En el déjà vu algo nuevo se siente conocido; en el jamais vu algo conocido se siente nuevo. El psicólogo Alan S. Brown resumió en 2003 una propuesta clásica: la familiaridad sin recuerdo produce déjà vu, y el recuerdo sin sensación de familiaridad produce jamais vu. Brown también señala que el jamais vu es mucho menos frecuente.
¿Por qué una palabra deja de tener sentido si la repites mucho?
El fenómeno se llama saciedad semántica y se estudia desde al menos 1907, cuando Elizabeth Severance y Margaret Floy Washburn pidieron a observadores que miraran una palabra durante tres minutos. Los trabajos actuales apuntan a que la repetición debilita el vínculo entre la forma de la palabra y su significado, no la capacidad de verla. En el laboratorio de Moulin, la extrañeza aparecía de media tras unas 33 repeticiones, alrededor de un minuto.
¿El jamais vu es un síntoma de algo?
En la mayoría de personas es una experiencia pasajera y común: en el primer experimento de Moulin la vivió el 71% de los participantes. En contextos clínicos se ha descrito en la epilepsia del lóbulo temporal y en la migraña, y la clasificación de la Liga Internacional contra la Epilepsia lo incluye entre los ejemplos de crisis focales cognitivas. Su aparición aislada al repetir una palabra no indica, por sí sola, ningún trastorno.
¿Este artículo sustituye una valoración profesional?
No. Resume investigación sobre el jamais vu con fines informativos y educativos. Si las sensaciones de extrañeza son muy frecuentes, aparecen sin motivo aparente o van acompañadas de desconexión, pérdida de conciencia u otros síntomas, lo indicado es consultarlo con un profesional sanitario.