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Apego

¿Llenar el vacío a toda prisa sabotea el duelo de una ruptura? (el valle vacío del Tao Te Ching)

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista de una vasija de contorno abierto sobre fondo cálido, sugiriendo espacio interior

¿Llenar el vacío a toda prisa sabotea el duelo?

El primer impulso tras una ruptura casi nunca es quedarse quieto con el vacío: es taparlo. Con una app de citas, con quedadas sin parar, con la primera persona disponible que muestre interés.

La idea popular dice que esa prisa sale cara. El Tao Te Ching dedica un capítulo entero a explicar por qué el vacío es lo que hace útil a las cosas. Y la investigación sobre rupturas, cuando se ha medido, da una respuesta menos tajante de lo que se suele suponer.

Este artículo cruza el Tao Te Ching con investigación en psicología social sobre relaciones de rebote y autoconcepto. Es divulgación y no sustituye el acompañamiento de un profesional de la salud mental.

La vasija, la rueda y la casa: el elogio del vacío

El capítulo XI del Tao Te Ching es, probablemente, la imagen más citada de todo el texto para hablar del vacío:

“Treinta radios convergen en el centro de una rueda, pero es su vacío lo que hace útil al carro. Se moldea la arcilla para hacer la vasija, pero de su vacío depende el uso de la vasija. Se abren puertas y ventanas en los muros de una casa, y es el vacío lo que permite habitarla. En el ser centramos nuestro interés, pero del no-ser depende la utilidad.”

Ninguna vasija sirve por su barro, sino por el espacio que ese barro deja libre; ninguna casa se habita por sus paredes, sino por el hueco que hay entre ellas.

El Tao Te Ching no está describiendo un adorno filosófico: está señalando que el vacío no es un defecto que haya que corregir cuanto antes, sino la condición que hace posible lo que viene después.

El impulso de tapar el hueco de inmediato

Tras una ruptura, ese vacío se siente, casi siempre, como algo urgente de resolver.

La investigadora Erica Slotter, junto a Wendi Gardner y Eli Finkel, estudió este fenómeno centrándose en un aspecto muy preciso: la claridad del autoconcepto.

En un estudio publicado en Personality and Social Psychology Bulletin (2010), encontraron, a lo largo de tres estudios, que la ruptura cambia el contenido del autoconcepto y reduce su claridad. La explicación que proponen es que durante la relación las identidades se entrelazan (amigos, actividades, un “nosotros” en vez de “yo y mi pareja”). Esa confusión sobre quién se es sin la relación predecía, por sí sola, parte del malestar posterior.

Es una pista importante: el vacío que deja una ruptura no es solo la ausencia de la otra persona. A menudo es la ausencia de una parte del propio autoconcepto que se había construido junto a ella.

Llenar ese hueco a toda velocidad puede ser una forma de esquivar esa pregunta incómoda: quién soy yo, ahora, sin ese “nosotros”. Puede, pero no tiene por qué, como muestra el siguiente estudio.

Lo que dice realmente la investigación sobre las relaciones de rebote

Aquí la investigación contradice la idea popular, y también la pregunta del título. Los psicólogos Claudia Brumbaugh y R. Chris Fraley estudiaron en dos estudios a personas que acababan de romper y midieron su bienestar, lo que aún sentían por la expareja y si habían empezado otra relación. Su trabajo, publicado en Journal of Social and Personal Relationships (2015), encontró lo contrario de lo esperado:

  • Quienes tenían una pareja nueva mostraban más confianza en su propio atractivo y más cierre emocional respecto a la expareja que quienes seguían sin pareja.
  • Entre quienes ya tenían pareja nueva, haberla empezado antes se asociaba a mejor bienestar psicológico y a una relación más sana, no peor.

Dos límites importantes: son datos correlacionales (quizá quienes se recuperan antes son también quienes se animan antes a salir con alguien) y no miden el duelo en sí. Pero bastan para descartar que la rapidez, por sí sola, lo sabotee.

Encaja, curiosamente, con la imagen del Tao Te Ching: lo que importa no es tanto la velocidad del calendario como qué función cumple lo que llena el vacío. Una vasija llena de agua sigue siendo útil. El problema aparece cuando se rellena el hueco solo para no tener que mirarlo.

Amor maduro, amor inmaduro: la distinción de Erich Fromm

El psicoanalista Erich Fromm, en El arte de amar (1956), plantea una distinción que dialoga de forma directa con esta idea.

Para Fromm, el amor inmaduro dice: “te quiero porque te necesito”, mientras que el amor maduro dice: “te necesito porque te quiero”.

La diferencia no es semántica: en la primera fórmula, la otra persona existe para llenar un vacío propio; en la segunda, el vacío ya está sostenido de otra forma, y el vínculo se añade a una vida que ya tenía sentido sin él.

Llenar el hueco de una ruptura con una relación nueva no es, en sí mismo, un error. Desde el marco de Fromm, el riesgo aparece cuando esa relación se busca desde la primera fórmula de Fromm: como parche urgente para una falta, y no como un encuentro con alguien a quien de verdad interesa conocer.

Puedes leer más sobre esta idea concreta en nuestro artículo sobre amor infantil o amor maduro: la frase de Erich Fromm.

Qué plantea todo esto, en la práctica

La respuesta a la pregunta del título, con los datos disponibles, es que no necesariamente. Ni el Tao Te Ching ni la investigación citada sugieren un plazo mínimo antes de conocer a alguien nuevo. Lo que sí señalan es esto:

  • El vacío que sigue a una ruptura no es solo la ausencia del otro: suele incluir también una parte de autoconcepto que conviene reconstruir, no solo tapar.
  • La velocidad no es el problema principal: según Brumbaugh y Fraley, empezar pronto una relación nueva se asociaba a mejor ajuste, no a peor.
  • La pregunta útil es “qué función cumple esto”: distingue entre la curiosidad por alguien y la huida de la incomodidad.
  • Dar tiempo al vacío para que se note no equivale a quedarse instalado en el sufrimiento: es, según el propio Tao, la condición que hace útil lo que venga después.

Si notas que tu bienestar diario depende en exceso de tener siempre a alguien ocupando ese lugar, el test de dependencia emocional puede ayudarte a verlo con más claridad, y el test de apego a entender qué patrón concreto suele empujarte a llenar el vacío antes de tiempo.

Esta prisa por tapar el hueco a veces viene acompañada de otra trampa distinta: la de resistirse al propio dolor en vez de dejarlo pasar. La tratamos en el primer artículo de esta serie, por qué resistirte al dolor de una ruptura lo prolonga, y en el efecto rebote de intentar no pensar en tu ex exploramos qué ocurre cuando, en vez de llenar el vacío, se intenta borrarlo por la fuerza de voluntad.

Fuentes

  • Lao-Tse (trad. anónima). Tao Te King. Biblioteca Digital, Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE). Capítulo XI.
  • Slotter, E. B., Gardner, W. L., & Finkel, E. J. (2010). Who am I without you? The influence of romantic breakup on the self-concept. Personality and Social Psychology Bulletin, 36(2), 147-160.
  • Brumbaugh, C. C., & Fraley, R. C. (2015). Too fast, too soon? An empirical investigation into rebound relationships. Journal of Social and Personal Relationships, 32(1), 99-118. doi:10.1177/0265407514525086
  • Fromm, E. (1956). El arte de amar. Paidós.

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Preguntas frecuentes

¿Es malo empezar una relación de rebote tras una ruptura?

La investigación no lo respalda como regla. Brumbaugh y Fraley (2015) encontraron que quienes tenían una pareja nueva tras una ruptura mostraban más confianza en su propio atractivo y más cierre emocional respecto a la expareja. Son datos correlacionales: no prueban que el rebote cause ese bienestar, ni que resuelva por sí solo el duelo de la relación anterior.

¿Por qué se siente tan intensa la sensación de vacío tras una ruptura?

Parte de la investigación sobre el autoconcepto sugiere que, cuando una relación ha sido muy central en la identidad de una persona, la ruptura no solo quita compañía: también genera confusión sobre quién se es sin el otro.

¿Qué dice el Tao Te Ching sobre el vacío?

Que la utilidad de una vasija, una rueda o una casa depende precisamente de su espacio vacío, no de su parte sólida. Es una metáfora que el Tao Te Ching aplica también a las personas y a los estados internos.

¿Este artículo sustituye una terapia de duelo o de pareja?

No. Es un texto divulgativo que cruza el Tao Te Ching con investigación en psicología social. No sustituye la evaluación ni el acompañamiento de un profesional de la salud mental.

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