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Qué dice tu dibujo de familia, según el método de Corman (y qué dice la evidencia real)

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista de tres círculos de distinto tamaño, uno junto a otro

“Dibuja una familia. No la tuya: una que imagines.” Esa fue la instrucción que un médico francés introdujo en 1964, convencido de que abría una puerta que la consigna anterior mantenía cerrada.

El origen: dos médicos, dos instrucciones

Maurice Porot creó el test en 1952 con una consigna sencilla: “Dibuja tu familia.” Louis Corman la modificó en 1964: “Dibuja una familia, una familia que tú imagines.”

La diferencia parece pequeña, pero para Corman era decisiva. Pedir la familia real limita el dibujo a un retrato; pedir una familia imaginada dejaría, según él, espacio a tendencias que quien dibuja no controla. Nuestro test sigue la instrucción de Corman, no la de Porot.

Cómo se aplica el test

El material es mínimo: una hoja en blanco, un lápiz y una goma, sin reglas ni plantillas.

Después del dibujo viene la parte que más se olvida, la entrevista. Se pregunta dónde están los personajes, qué hacen, quién es el más feliz y quién el menos feliz, y por qué. La pregunta final suele ser: “Si formaras parte de esta familia, ¿quién serías tú?”. Para los propios defensores del método, sin esta conversación el dibujo pierde buena parte de su información.

Los cuatro planos de Corman

Corman desglosaba el dibujo en cuatro capas:

  1. Plano gráfico: fuerza del trazo, ritmo y zona de la hoja que se usa.
  2. Plano estructural: cómo se relacionan los personajes entre sí en el espacio.
  3. Plano del contenido: a quién se valora, a quién se devalúa, a quién se omite.
  4. Interpretación psicoanalítica: el trasfondo simbólico de todo lo anterior.

El corazón de su sistema está en el tercer plano: valorización y devaluación.

El concepto central: valorización

Para Corman, el orden y el tamaño delatan a quién se valora más. El personaje en el que se piensa primero se dibuja primero, suele acabar más grande que el resto, guardando proporciones, y mejor rematado, con más detalles. A veces aparece junto a una figura poderosa, como el padre o la madre.

La devaluación sería el reverso: el personaje se dibuja más pequeño, al final, a menudo en un borde de la hoja o lejos de los demás, y en los casos más extremos desaparece del dibujo.

Corman fue cauto con este último punto. Advirtió que omitir a alguien no siempre significa una rivalidad grave y que a veces expresa solo un deseo pasajero de más atención.

Los animales en la familia

Corman observó que algunos niños dibujaban animales en lugar de personas, y dedicó a ello un artículo en 1964. Su lectura era que un animal doméstico expresaría tendencias pasivas o el deseo de ser cuidado, y un animal salvaje, tendencias agresivas. A veces, decía, el animal sustituye a un hermano cuya importancia el niño quiere reducir.

Tabla resumen: lo que Corman decía frente a lo que dice hoy la evidencia

SignoCorman decíaEvidencia hoy
Dibujo grandeRespuesta expansiva o agresiva ante el entornoSin apoyo específico
Dibujo pequeñoInferioridad, inseguridadSin apoyo específico
Trazo gruesoPasiones poderosas, audaciaSin apoyo específico
Trazo finoTimidez, inhibiciónSin apoyo específico
SombreadoAnsiedadSin apoyo, signo no falsificable
Se dibuja primeroA quien más se valoraSin estudios que lo aíslen
Figura más grandePersonaje valorizadoSin apoyo específico
Distancia entre figurasDistancia emocionalSin datos concluyentes
Animal domésticoTendencias pasivasHipótesis clínica sin contrastar
Animal salvajeTendencias agresivasHipótesis clínica sin contrastar

Lo que dice la evidencia

La revisión más citada sobre esta familia de técnicas es la de Handler y Habenicht (1994), centrada en el Dibujo Cinético de la Familia, la variante emparentada de Burns y Kaufman. Su conclusión, resumida, es que el respaldo empírico de las hipótesis interpretativas complejas de este tipo de test sigue siendo débil. No afirman que la técnica sea inútil en una entrevista clínica, sino que las afirmaciones concretas, signo por signo, no se sostienen bien con datos.

El sombreado y las borraduras tienen además un problema de fondo. Handler y Reyher (1965) señalaron que estos signos se han usado para explicar tanto la presencia de ansiedad como los esfuerzos por controlarla. Con esa doble lectura, cualquier dibujo confirma la hipótesis, y una predicción que no puede fallar no se puede poner a prueba.

Por qué se sigue usando

Ninguna de estas críticas es nueva y, aun así, el test sigue siendo popular en la práctica clínica infantil. Una parte de la explicación es que los signos concretos y cuantificables, como el tamaño de una figura, se pueden puntuar con bastante acuerdo entre evaluadores.

Pero fiabilidad no es lo mismo que validez. Que dos psicólogos midan lo mismo con precisión no demuestra que eso que miden diga algo cierto sobre la personalidad o sobre los vínculos familiares de quien dibuja. Otra parte de la explicación es su valor como pretexto para conversar con un niño, que no depende de que los signos signifiquen lo que Corman creía.

Cómo funciona nuestro test

Nuestro test de la familia recoge 11 indicadores del sistema de Corman:

  • 4 se miden directamente sobre tu trazo: tamaño, colocación, grosor del lápiz y uso deliberado del sombreado.
  • 7 dependen de que nos cuentes qué dibujaste: a quién dibujaste primero, si hay una figura más grande, si separaste a los progenitores o si incluiste animales, entre otros.

Junto a cada uno, el informe muestra lo que Corman decía y lo que dice la evidencia, sin ocultar ninguna de las dos cosas. Un trazo hecho con ratón no reproduce la presión de un lápiz sobre papel: registra magnitudes como el tamaño, la posición o el grosor elegido.

La sustitución de una persona por un animal, que Corman observó dentro del dibujo de familia, es el punto de partida de otra técnica, el test del animal de Levy.

Fuentes

  • Corman, L. (1964). Le test du dessin de famille (symbolisation par un animal des tendances interdites). Canadian Psychiatric Association Journal, 9(5), 417-430. https://doi.org/10.1177/070674376400900508
  • Corman, L. (1964). Le test du dessin de famille dans la pratique médico-pédagogique. Presses Universitaires de France.
  • Porot, M. (1952). Le dessin de la famille. Exploration par le dessin de la situation affective de l’enfant dans sa famille. Pédiatrie.
  • Handler, L., y Habenicht, D. (1994). The Kinetic Family Drawing Technique: A review of the literature. Journal of Personality Assessment, 62(3), 440-464. https://doi.org/10.1207/s15327752jpa6203_5
  • Handler, L., y Reyher, J. (1965). Figure drawing anxiety indexes: A review of the literature. Journal of Projective Techniques and Personality Assessment, 29(3), 305-313.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Louis Corman?

Un médico psicoanalista francés que en 1964 publicó Le test du dessin de famille, una variante del Dibujo de la Familia que Maurice Porot había propuesto en 1952. Corman cambió la instrucción original ('dibuja tu familia') por 'dibuja una familia que tú imagines', buscando una proyección más libre.

¿Cuántos de sus indicadores tienen apoyo científico real?

Ninguno de los 11 que mide nuestro test tiene hoy respaldo empírico consistente y aislado. La revisión más citada sobre esta familia de técnicas (Handler y Habenicht, 1994) concluye que el apoyo empírico de sus hipótesis interpretativas complejas es débil en conjunto.

¿Es lo mismo que el Dibujo Cinético de la Familia?

No, aunque están emparentados. El de Corman pide un dibujo estático ('dibuja una familia'). El Dibujo Cinético de la Familia, creado por Burns y Kaufman en 1970, pide además que cada personaje aparezca haciendo algo. Comparten buena parte de su lógica interpretativa.

¿Por qué el dibujo de una familia diría algo de quien lo dibuja?

Corman partía de una idea psicoanalítica: al no haber una única forma correcta de dibujar una familia, cada decisión (tamaño, orden, quién queda cerca de quién) revelaría, sin que la persona se dé cuenta, cómo vive sus propios vínculos familiares. Es una hipótesis razonable a primera vista, pero al ponerla a prueba con datos, casi ninguna predicción concreta se sostuvo.

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