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Estilo expresivo

Qué dice tu dibujo de un animal, según el método de Levy (puesto a prueba con datos reales)

Por Elena Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista de un animal simple con orejas puntiagudas

Una hoja en blanco.

Una sola instrucción: dibuja un animal.

El que quieras.

Así empieza una técnica publicada en 1958 que sigue usándose hoy en evaluación clínica infantil.

Quién fue Levy y por qué un animal

Sidney Levy, psicólogo.

Su técnica: la Levy Animal-Drawing-Story Technique. Siglas: LADS.

La instrucción original, literal: “Por favor, dibuja un animal. Cualquier animal que desees.”

Después viene una segunda parte: inventar una historia sobre ese animal.

¿Por qué un animal, y no directamente una persona?

La idea central: dibujar un animal permitiría más distancia emocional.

Menos censura consciente. Más contenido inconsciente saliendo a la superficie.

El sistema clásico de interpretación

Levy y sus continuadores clasificaban el dibujo en tres ejes:

  • Tipo de animal. Doméstico o salvaje.
  • Agresividad. Agresivo o no agresivo.
  • Tono. Despectivo o neutral.

A esto se sumaban los llamados aspectos expresivos, definidos por Emanuel Hammer en 1958:

  • Emplazamiento (dónde queda el dibujo en la hoja).
  • Tamaño.
  • Perspectiva (de frente, de espaldas, desde arriba).
  • Presión del trazo.
  • Sombreado.
  • Borrado.

Seis variables gráficas, cada una con su propia lectura clásica.

Lo que hace distinto a este test: hay datos reales

La mayoría de los tests de dibujo de esta web solo tienen revisiones teóricas o críticas generales.

Este tiene algo más: un estudio real con datos concretos.

2020. España. 149 niños de 6 a 11 años, en un estudio clínico.

Tres grupos comparados:

  • Niños adoptados internacionalmente.
  • Niños sin adopción, de la misma edad.
  • Niños en tratamiento psicológico.

A los tres se les aplicó el mismo test, con el mismo protocolo.

El objetivo: ver si los indicadores clásicos de Levy y Hammer distinguían de verdad entre estos grupos.

Tabla resumen: qué se sostuvo y qué no

IndicadorEl método decía¿Diferencia real entre grupos?
Tamaño pequeñoSigno emocional (p = 0,001)
SombreadoAnsiedad, la diferencia más fuerte (p < 0,001)
Presión del trazoTensión o inhibiciónNo (p = 0,18)
Tipo de animal (doméstico/salvaje)Pasividad / agresividadNo (p = 0,37)
Agresividad del animalImpulsos agresivos propiosNo (p = 0,92)
Tono despectivoAutodesvalorizaciónNo (p = 0,38)
Perspectiva (de espaldas)EvitaciónNo (p = 0,75)
Perspectiva (desde arriba)Necesidad de controlNo (p = 0,40)
BorradoMás ansiedadSí, pero al revés (p < 0,001)

Dos de nueve indicadores mostraron una diferencia real y en la dirección esperada.

Seis no mostraron ninguna diferencia.

Uno mostró una diferencia real, pero contraria a la predicción.

El dato más llamativo: el tamaño

El 83% de los niños en tratamiento psicológico dibujó un animal pequeño.

Frente al 59% del grupo adoptado.

Y al 49% del grupo sin adopción ni tratamiento.

Una diferencia estadísticamente real (F = 7,29; p = 0,001).

Es, de los nueve indicadores, el que más se acerca a lo que Levy predecía.

El sombreado: la diferencia más fuerte de todo el estudio

33% del grupo en tratamiento psicológico sombreó su dibujo.

14% del grupo sin adopción.

9% del grupo adoptado.

Es la diferencia más marcada de todo el análisis (F = 33,87; p < 0,001).

Importante: esto no prueba que sombrear “cause” ansiedad, ni que sombrear sea diagnóstico en una persona concreta.

Prueba que, en esta muestra concreta, el sombreado apareció con más frecuencia en el grupo que ya tenía dificultades identificadas.

El giro inesperado: el borrado

Aquí está el hallazgo más interesante del estudio.

La lógica clásica dice: más borrones, más ansiedad.

Los datos dicen otra cosa:

  • Grupo sin adopción ni tratamiento: 42% borró algo.
  • Grupo en tratamiento psicológico: 33% borró algo.
  • Grupo adoptado: solo 11% borró algo.

El grupo sin ningún problema identificado fue el que más borró.

Una diferencia real (F = 17,71; p < 0,001). Pero en el sentido contrario al que predice la teoría clásica.

Esto conecta con algo que ya se sabe sobre el sombreado en otras técnicas de dibujo: son signos que se han usado para explicar tanto la presencia de un problema como su ausencia. Eso los hace difíciles de poner a prueba de forma seria.

Lo que no mostró ninguna diferencia

Tres indicadores centrales del sistema original de Levy no distinguieron entre grupos en absoluto:

  • Tipo de animal. El animal doméstico apareció con frecuencias casi idénticas: 43% a 56% según el grupo.
  • Agresividad. Entre el 79% y el 82% de todos los grupos dibujó un animal no agresivo, sin diferencias.
  • Perspectiva. Dibujar de espaldas o desde arriba fue igual de raro (o de común) en los tres grupos.

Son, precisamente, los indicadores más “simbólicos” del sistema original de Levy.

Los más gráficos y cuantificables (tamaño, sombreado) sí mostraron algo.

Cómo funciona nuestro test

Medimos 9 indicadores de esta tradición:

  • 4 se miden directamente sobre tu trazo: tamaño, colocación, grosor del lápiz, sombreado.
  • 5 dependen de que tú nos cuentes qué dibujaste: tipo de animal, agresividad, tono, perspectiva, si borraste algo.

Junto a cada uno, mostramos lo que decía el método y lo que dice el estudio real de 2020, sin ocultar ninguno de los dos, incluidos los resultados que contradicen la teoría original.

Un aviso, como en el resto de esta web: un trazo hecho con ratón nunca reproduce la presión real de un lápiz sobre papel. Mide magnitudes, no destreza motriz fina.

Un matiz que conviene dejar explícito: el estudio de 2020 se hizo con niños derivados a tratamiento psicológico o en proceso de adopción, evaluados por profesionales dentro de un contexto clínico. Nuestro test es una herramienta divulgativa pensada para que un adulto explore esta tradición por curiosidad, no un instrumento de cribado ni de evaluación psicológica de niños o adolescentes. Si te preocupa el bienestar emocional de un niño o un adolescente, lo adecuado es consultar con un profesional de la psicología infantil, no interpretar un dibujo con esta guía.

Si quieres ver estos 9 indicadores aplicados a tu propio dibujo, puedes hacer el test del animal.

Si prefieres una versión con tres dibujos en vez de uno, el test Casa-Árbol-Persona de Buck parte de la misma idea de proyección aplicada a objetos distintos.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Sidney Levy?

Un psicólogo que en 1958 publicó la Técnica del Dibujo y la Historia de un Animal (LADS, por sus siglas en inglés), un método proyectivo que pide dibujar un animal y después inventar una historia sobre él.

¿Por qué dibujar un animal y no una persona?

Dentro de esta tradición se defiende que proyectarse en un animal permite más distancia emocional que proyectarse directamente en una figura humana, facilitando expresar contenidos que de otro modo quedarían más protegidos o censurados.

¿Qué encontró el estudio de 2020?

Con 149 niños de 6 a 11 años divididos en un grupo adoptado, uno sin adopción y uno en tratamiento psicológico, encontró diferencias reales entre grupos en el tamaño pequeño del dibujo y en el sombreado. El tipo de animal (doméstico o salvaje), su agresividad y la perspectiva del dibujo no mostraron ninguna diferencia real.

¿Por qué el borrado dio un resultado inesperado?

El estudio de 2020 encontró una diferencia real en el borrado, pero en la dirección contraria a lo esperado: el grupo sin ningún tratamiento psicológico borró más que el grupo en tratamiento. Eso contradice la idea clásica de que 'más borrones' equivale directamente a 'más ansiedad'.

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