Qué dice tu dibujo de un animal, según el método de Levy (puesto a prueba con datos reales)
Una hoja en blanco y una sola instrucción: dibuja un animal, el que quieras. Así empieza una técnica publicada en 1958 que todavía se usa en evaluación clínica infantil.
Quién fue Levy y por qué un animal
Sidney Levy propuso la Levy Animal-Drawing-Story Technique, conocida por sus siglas, LADS. La instrucción original pide literalmente:
“Por favor, dibuja un animal. Cualquier animal que desees.”
Después viene una segunda parte: inventar una historia sobre ese animal.
La razón para pedir un animal y no una persona es la distancia emocional. Dentro de esta tradición se defiende que proyectarse en un animal despierta menos censura consciente que dibujarse a uno mismo, y que eso facilita que afloren contenidos que de otro modo quedarían protegidos.
El sistema clásico de interpretación
Levy y sus continuadores clasificaban el dibujo en tres ejes: el tipo de animal (doméstico o salvaje), su agresividad (agresivo o no) y el tono (despectivo o neutral).
A eso se sumaban los aspectos expresivos que Emanuel Hammer definió en 1958 para los tests de dibujo: emplazamiento en la hoja, tamaño, perspectiva (de frente, de espaldas, desde arriba), presión del trazo, sombreado y borrado. Cada una de estas seis variables gráficas tiene su propia lectura clásica.
Lo que hace distinto a este test: hay datos
La mayoría de los tests de dibujo cuentan con revisiones teóricas o críticas generales. El dibujo del animal tiene además un estudio comparativo reciente con datos concretos.
En 2020, Ballús, Barbosa, Sales y Gómez aplicaron el LADS a 149 niños de 6 a 11 años residentes en Barcelona, repartidos en tres grupos: 44 adoptados internacionalmente, 57 compañeros no adoptados de escuelas de la ciudad y 48 niños de un grupo clínico, en tratamiento psicológico. Todos hicieron la prueba con el mismo protocolo, y las historias se clasificaron siguiendo los criterios de Maganto y Maganto (1990).
El objetivo era comprobar si los indicadores clásicos de Levy y Hammer distinguían de verdad entre esos grupos.
Tabla resumen: qué se sostuvo y qué no
| Indicador | El método decía | ¿Diferencia real entre grupos? |
|---|---|---|
| Tamaño pequeño | Signo emocional | Sí (p = 0,001) |
| Sombreado | Ansiedad | Sí, la diferencia más fuerte (p < 0,001) |
| Presión del trazo | Tensión o inhibición | No (p = 0,18) |
| Tipo de animal (doméstico/salvaje) | Pasividad / agresividad | No (p = 0,64) |
| Agresividad del animal | Impulsos agresivos propios | No (p = 0,92) |
| Tono despectivo | Autodesvalorización | No (p = 0,38) |
| Perspectiva (de espaldas) | Evitación | No (p = 0,75) |
| Perspectiva (desde arriba) | Necesidad de control | No (p = 0,40) |
| Borrado | Más ansiedad | Sí, pero al revés (p < 0,001) |
Dos de los nueve indicadores mostraron una diferencia real en la dirección esperada, seis no mostraron ninguna y uno mostró una diferencia contraria a la predicción.
El tamaño y el sombreado
El 83 % de los niños del grupo clínico dibujó un animal pequeño, frente al 59 % del grupo adoptado y el 49 % del grupo no adoptado (F = 7,29; p = 0,001). De los nueve indicadores, es el que más se acerca a lo que Levy predecía.
El sombreado dio la diferencia más marcada del análisis (F = 33,87; p < 0,001): sombreó su dibujo el 33 % del grupo clínico, el 14 % del grupo no adoptado y el 9 % del grupo adoptado.
Ninguno de los dos datos convierte el signo en un diagnóstico individual. Indican que, en esta muestra, el tamaño pequeño y el sombreado aparecieron con más frecuencia en el grupo que ya tenía dificultades identificadas, lo que es muy distinto de poder decir algo fiable sobre un niño concreto a partir de su dibujo.
El giro inesperado: el borrado
La lógica clásica dice que más borrones significan más ansiedad. Los datos fueron en otra dirección: borró algo el 42 % del grupo no adoptado, el 33 % del grupo clínico y solo el 11 % del grupo adoptado (F = 17,71; p < 0,001).
El grupo sin ninguna dificultad identificada fue el que más borró. La diferencia es real, pero en el sentido contrario al que predice la teoría.
Esto conecta con lo que ya se sabe del borrado en otras técnicas de dibujo: es un signo al que se le han atribuido lecturas opuestas, desde la ansiedad y el conflicto hasta una autocrítica positiva, un intento de mejorar el dibujo (así lo recogen los propios autores del estudio). Un signo que admite cualquier interpretación es muy difícil de poner a prueba.
Lo que no mostró ninguna diferencia
Tres indicadores centrales del sistema original no distinguieron entre grupos:
- Tipo de animal. El animal doméstico apareció con frecuencias parecidas en los tres grupos, entre el 43 % y el 56 %.
- Agresividad. Entre el 79 % y el 82 % de cada grupo dibujó un animal no agresivo.
- Perspectiva. Dibujar de espaldas o desde arriba fue igual de raro en los tres grupos.
Son precisamente los indicadores más simbólicos del método. Los más gráficos y cuantificables, como el tamaño y el sombreado, fueron los que mostraron algo. El patrón coincide con la conclusión general de Motta, Little y Tobin (1993) sobre los dibujos de figuras: sus lecturas simbólicas no evalúan de forma fiable la personalidad ni el estado emocional.
Conviene añadir un límite del propio estudio: compara grupos que difieren en muchas cosas a la vez (historia de adopción, motivo de consulta, entorno), y hace muchas comparaciones con una muestra modesta. Es un buen punto de partida, no una validación del método.
Cómo funciona nuestro test
Nuestro test del animal recoge 9 indicadores de esta tradición:
- 4 se miden directamente sobre tu trazo: tamaño, colocación, grosor del lápiz y sombreado.
- 5 dependen de que nos cuentes qué dibujaste: tipo de animal, agresividad, tono, perspectiva y si borraste algo.
Junto a cada uno mostramos lo que decía el método y lo que encontró el estudio de 2020, incluidos los resultados que contradicen la teoría original. Un trazo hecho con ratón no reproduce la presión de un lápiz sobre papel, así que lo que se registra son magnitudes como el tamaño o la posición.
El estudio se hizo con niños evaluados por profesionales en un contexto clínico y de adopción. Nuestro test es una herramienta divulgativa para que un adulto explore esta tradición por curiosidad, no un instrumento de cribado ni de evaluación de niños o adolescentes. Ante una preocupación por el bienestar emocional de un menor, quien puede valorarlo es un profesional de la psicología infantil, no una guía de interpretación de dibujos.
La misma idea de proyección, aplicada a tres objetos en lugar de uno, está detrás del test Casa-Árbol-Persona de Buck.
Fuentes
- Ballús, E., Barbosa, P., Sales, A., y Gómez, A. (2020). Adopción y técnicas proyectivas: estudio comparativo con el test del dibujo del animal (LADS). Psicopatología y Salud Mental del Niño y del Adolescente, 35, 69-81.
- Levy, S., y Levy, R. El test del dibujo libre del animal. En E. F. Hammer (Ed.) (1958), The Clinical Application of Projective Drawings. Charles C Thomas. Citado a través de Ballús et al. (2020).
- Hammer, E. F. (1958). The Clinical Application of Projective Drawings. Charles C Thomas.
- Maganto, C., y Maganto, J. M. (1990). T.D.A. Test del dibujo de un animal. Seco Olea.
- Motta, R. W., Little, S. G., y Tobin, M. I. (1993). The use and abuse of human figure drawings. School Psychology Quarterly, 8(3), 162-169.
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Descubre tu resultado con uno de nuestros tests relacionados.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Sidney Levy?
Un psicólogo que en 1958 publicó la Técnica del Dibujo y la Historia de un Animal (LADS, por sus siglas en inglés), un método proyectivo que pide dibujar un animal y después inventar una historia sobre él.
¿Por qué dibujar un animal y no una persona?
Dentro de esta tradición se defiende que proyectarse en un animal permite más distancia emocional que proyectarse directamente en una figura humana, facilitando expresar contenidos que de otro modo quedarían más protegidos o censurados.
¿Qué encontró el estudio de 2020?
Con 149 niños de 6 a 11 años divididos en un grupo adoptado, uno sin adopción y uno en tratamiento psicológico, encontró diferencias reales entre grupos en el tamaño pequeño del dibujo y en el sombreado. El tipo de animal (doméstico o salvaje), su agresividad y la perspectiva del dibujo no mostraron ninguna diferencia real.
¿Por qué el borrado dio un resultado inesperado?
El estudio de 2020 encontró una diferencia real en el borrado, pero en la dirección contraria a lo esperado: el grupo sin ningún tratamiento psicológico borró más que el grupo en tratamiento. Eso contradice la idea clásica de que 'más borrones' equivale directamente a 'más ansiedad'.