La psicología distingue dos formas de empatía que no siempre van juntas:
- Empatía cognitiva: entender qué piensa, qué quiere y qué le preocupa a otra persona.
- Empatía afectiva: sentir, en parte, lo que esa persona siente.
Se puede tener mucha de una y poca de la otra, y la diferencia importa: en negociación, ponerse en la cabeza del otro ayuda a cerrar mejores acuerdos, mientras que sentir con él ayuda menos e incluso puede reducir lo que obtienes (Galinsky y colaboradores, 2008).
16 afirmaciones, unos 2 minutos. El resultado te sitúa en un mapa de dos ejes, con el desglose de cuatro facetas.
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Empatía completa
Entiendes lo que piensa el otro y además lo sientes. Lees bien a las personas y te importa cómo salen de una conversación contigo.
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Qué describe este resultado
Puntúas alto en los dos ejes: captas intenciones y estados de ánimo, y te afectan. Es la combinación que la gente suele describir como "alguien que de verdad escucha".
Cómo suele notarse al negociar
- Detectas pronto qué le importa de verdad a la otra parte.
- Construyes confianza con facilidad.
- Te cuesta presionar cuando ves al otro incómodo.
"Entender al otro es una ventaja. Sentir con él, sin perder de vista lo propio, es un equilibrio."
El matiz
En los experimentos de Galinsky y colaboradores (2008), la ventaja en negociación venía de la toma de perspectiva, no de la empatía emocional. Cuando las dos son altas, el riesgo descrito es que la parte afectiva empuje a conceder para aliviar el malestar ajeno. Tu desglose por facetas muestra cuál de las dos tira más.
Empatía estratégica
Entiendes muy bien lo que piensa y quiere el otro, pero sin contagiarte de lo que siente. Lees la mesa con la cabeza fría.
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Qué describe este resultado
Puntúas alto en empatía cognitiva y más bajo en afectiva: sabes ponerte en la cabeza del otro sin que su estado de ánimo te arrastre.
Cómo suele notarse al negociar
- Anticipas objeciones y argumentos con precisión.
- Mantienes la calma cuando la otra parte se altera.
- Separas bien lo que sientes de lo que decides.
"Saber lo que el otro necesita es la mitad de cualquier acuerdo."
Qué dice la investigación
Es el perfil que mejor encaja con los resultados de Galinsky, Maddux, Gilin y White (2008): ponerse en la cabeza del otro se asoció con mejores acuerdos y más soluciones creativas. El psicólogo Paul Bloom (2016) defiende algo parecido fuera de la negociación: una "compasión racional" que entiende sin dejarse arrastrar.
El matiz
La empatía cognitiva es neutra: igual sirve para cooperar que para manipular. Y para la otra parte, sentirse comprendida sin percibir ninguna calidez puede resultar frío. El tono con el que se muestra lo que uno entiende cambia mucho cómo se recibe.
Empatía intensa
Sientes con intensidad lo que sienten los demás, a veces antes de entender por qué. Te contagias del ambiente con facilidad.
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Qué describe este resultado
Puntúas alto en empatía afectiva y más bajo en cognitiva: el estado emocional de quienes te rodean te llega rápido y con fuerza, aunque no siempre tengas claro qué lo provoca.
Cómo suele notarse al negociar
- Notas enseguida si el ambiente se enrarece.
- La tensión del otro se convierte en tu tensión.
- Tiendes a ceder para que la conversación vuelva a estar bien.
"Sentir con el otro conecta. Entender qué siente y por qué es lo que permite decidir."
Qué dice la investigación
Hatfield, Cacioppo y Rapson (1994) describieron el contagio emocional como una tendencia automática a imitar y sincronizar expresiones, posturas y voces, que acaba llevando a sentir lo mismo. En negociación, Galinsky y colaboradores (2008) observaron que centrarse en lo que siente el otro no mejoraba el acuerdo, y en algunas tareas reducía lo que se obtenía para uno mismo.
Empatía reservada
Ni te pones mucho en la cabeza del otro ni te contagias de lo que siente. Mantienes cierta distancia en las relaciones.
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Qué describe este resultado
Puntúas por debajo de la mitad en los dos ejes. No significa falta de valores ni de afecto: la empatía tiene mucho de hábito y de contexto, y hay personas que la reservan para su círculo más cercano.
Cómo suele notarse al negociar
- Te centras en los hechos y en tus objetivos.
- Las emociones ajenas te distraen poco.
- A veces te sorprende una reacción de la otra parte que no viste venir.
"La distancia protege. También puede dejar fuera información útil."
Qué dice la investigación
Davis (1983) mostró que la empatía no es un único rasgo sino varios. En negociación, lo que más pesa es la toma de perspectiva (Galinsky y colaboradores, 2008), y en sus experimentos bastaba una instrucción breve para activarla. Una puntuación baja describe un hábito en este momento, no un límite fijo.
Resultado orientativo. Describe tendencias a partir de lo que has respondido hoy, no un rasgo fijo ni una etiqueta cerrada. No es un diagnóstico.
Cómo se hizo este test
Este test mide dos dimensiones de la empatía : la cognitiva (entender lo que el otro piensa y siente) y la afectiva (sentir con el otro), cada una con dos facetas.
Este resultado no es un diagnóstico clínico.
Es un autoinforme : mide cómo te ves, y la empatía real que perciben los demás puede ser distinta.
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Qué mide
Este test mide dos dimensiones de la empatía: la cognitiva (entender lo que el otro piensa y siente) y la afectiva (sentir con el otro), cada una con dos facetas.
Qué modelo utiliza
Se basa en el enfoque multidimensional de Mark Davis (1980, 1983), cuyo Índice de Reactividad Interpersonal (IRI) separa la toma de perspectiva de la preocupación empática, y en la distinción entre empatía cognitiva y afectiva que respaldan estudios de neuropsicología como el de Shamay-Tsoory y colaboradores (2009). La faceta de contagio emocional sigue el trabajo de Hatfield, Cacioppo y Rapson (1994).
De dónde viene ese modelo
La relación con la negociación procede de Galinsky, Maddux, Gilin y White (2008): en sus experimentos, quienes se ponían en la cabeza del otro conseguían mejores acuerdos y encontraban más soluciones creativas, mientras que quienes se centraban en sentir lo que el otro sentía no mejoraban, y en algunas tareas obtenían menos para sí.
Cómo se calcula el resultado
Son 16 afirmaciones con respuesta de 1 a 5: ocho de empatía cognitiva y ocho de afectiva. Cada eje se convierte en una puntuación de 0 a 100. El cuadrante del mapa en el que caes (por encima o por debajo de 50 en cada eje) da tu perfil. El desglose muestra la media de cada faceta.
Qué significa tu resultado
El resultado describe cómo combinas entender y sentir cuando te relacionas con otras personas. Ningún cuadrante es mejor que otro: cada combinación tiene ventajas y costes según la situación.
Qué NO significa
Este resultado no es un diagnóstico clínico. Una puntuación baja no indica ningún trastorno ni falta de valores, y una alta no garantiza actuar bien con los demás. No sustituye la evaluación de un profesional.
Limitaciones
Es un autoinforme: mide cómo te ves, y la empatía real que perciben los demás puede ser distinta. Todas las afirmaciones están redactadas en el mismo sentido, lo que facilita responder pero puede inflar algo las puntuaciones de quien tiende a mostrarse de acuerdo. No es el IRI de Davis: las afirmaciones son propias y divulgativas, sin validación psicométrica.
Referencias académicas
- Davis, M. H. (1980). A multidimensional approach to individual differences in empathy. JSAS Catalog of Selected Documents in Psychology, 10, 85.
- Davis, M. H. (1983). Measuring individual differences in empathy: Evidence for a multidimensional approach. Journal of Personality and Social Psychology, 44(1), 113-126.
- Hatfield, E., Cacioppo, J. T., & Rapson, R. L. (1994). Emotional Contagion. Cambridge University Press.
- Galinsky, A. D., Maddux, W. W., Gilin, D., & White, J. B. (2008). Why it pays to get inside the head of your opponent: The differential effects of perspective taking and empathy in negotiations. Psychological Science, 19(4), 378-384.
- Shamay-Tsoory, S. G., Aharon-Peretz, J., & Perry, D. (2009). Two systems for empathy: A double dissociation between emotional and cognitive empathy in inferior frontal gyrus versus ventromedial prefrontal lesions. Brain, 132(3), 617-627.
- Bloom, P. (2016). Against Empathy: The Case for Rational Compassion. Ecco.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre empatía cognitiva y afectiva?
La empatía cognitiva es entender lo que otra persona piensa, quiere o siente. La afectiva es sentir, en parte, lo mismo que ella. Estudios con pacientes con lesiones cerebrales (Shamay-Tsoory y colaboradores, 2009) muestran que pueden fallar por separado, lo que apunta a dos sistemas distintos.
¿Cuántos tipos de empatía hay?
Depende del modelo. La división más usada es la de empatía cognitiva y afectiva. El IRI de Mark Davis distingue cuatro facetas: toma de perspectiva, fantasía, preocupación empática y malestar personal. Este test usa dos facetas por cada tipo.
¿Es mejor tener más empatía?
No necesariamente. Paul Bloom (2016) argumenta que la empatía emocional es parcial y se dirige sobre todo a quien se parece a nosotros. En negociación, la investigación de Galinsky y colaboradores (2008) encontró ventaja en la toma de perspectiva, no en la empatía emocional.
¿La empatía sirve para negociar mejor?
La cognitiva, según la investigación. En los experimentos de Galinsky, Maddux, Gilin y White (2008), quienes se ponían en la cabeza de la otra parte conseguían mejores acuerdos y encontraban más soluciones en las que ganaban los dos.
¿Una puntuación baja significa que soy psicópata o tengo un trastorno?
No. Este test describe preferencias y hábitos dentro de la población general y no detecta ningún trastorno. La empatía varía mucho con el cansancio, el estrés y la relación con cada persona.
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¿Es este el Índice de Reactividad Interpersonal (IRI)?
No. El IRI de Davis es una escala de investigación. Este test usa afirmaciones propias y divulgativas, inspiradas en el mismo enfoque multidimensional, sin validación psicométrica.
¿Cuánto dura y es gratis?
Son 16 afirmaciones y unos 2 minutos. Es gratuito, sin registro, y tus respuestas no se guardan ni se envían a ningún sitio.