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Estilo de aprendizaje

¿Qué es el modelo de dominancia cerebral de Herrmann?

Por la redacción de Personaramic6 min de lectura
Ilustración minimalista de cuatro cuadrantes de colores distintos alrededor de un punto central, representando el modelo de Herrmann

En los años setenta, el consultor Ned Herrmann, que entonces trabajaba en formación de directivos para General Electric, se hizo una pregunta poco habitual para la época: si el cerebro tiene partes especializadas, ¿por qué no diseñar una herramienta que describa cómo piensa cada persona a partir de esa especialización?

El resultado fue un modelo que combina dos ideas de la neurociencia que ya existían por separado.

Dos ejes, cuatro cuadrantes

La primera idea es la especialización hemisférica que describió Roger Sperry, en la versión popularizada que circulaba entonces: el hemisferio izquierdo, más ligado a la lógica, el lenguaje y el pensamiento secuencial; el derecho, más volcado en lo visuoespacial, lo intuitivo y lo emocional.

La segunda es el cerebro triuno del neurocientífico Paul MacLean, que distingue entre un procesamiento más «cortical» (racional, abstracto) y otro más «límbico» (emocional, ligado a las relaciones).

Herrmann cruzó ambos ejes, hemisferio izquierdo/derecho y cortical/límbico, para obtener cuatro cuadrantes, cada uno con una forma distinta de pensar, aprender y trabajar:

  • Cortical izquierdo (lógico): analítico, basado en hechos, cuantitativo. Piensa en términos de datos, lógica y causa-efecto.
  • Límbico izquierdo (organizador): secuencial, planificador, detallista. Necesita orden, estructura y pasos claros.
  • Límbico derecho (interpersonal): basado en sentimientos, expresivo, sensible al contexto emocional de una situación.
  • Cortical derecho (holístico): intuitivo, integrador, cómodo con la ambigüedad y las ideas grandes antes que con el detalle.

Un mismo reto, cuatro formas de abordarlo

La utilidad práctica del modelo aparece cuando se traduce a cómo prefiere aprender cada perfil. Sirve de ejemplo una tarea corriente: aprender a usar una herramienta informática nueva en el trabajo.

Según el modelo, la persona de perfil lógico querrá entender primero cómo funciona por dentro y por qué se diseñó así, antes de tocar nada. La de perfil organizador buscará un manual paso a paso, sin cabos sueltos, y se sentirá incómoda si tiene que improvisar.

La de perfil interpersonal aprenderá mejor si un compañero se la enseña en persona y comenta las dudas sobre la marcha. Y la de perfil holístico preferirá lanzarse a trastear directamente y deducir la lógica general a partir de la experiencia, para después encajar las piezas.

Ninguna de estas vías es superior a las demás: describen preferencias, no capacidades.

Casi nunca un único cuadrante

Casi nadie encaja en un único cuadrante de forma pura. El instrumento que desarrolló Herrmann, el HBDI, sitúa a cada persona en un punto del mapa, a menudo con preferencia marcada por dos cuadrantes y menos por los otros dos, no en una casilla cerrada.

Es habitual, además, que una misma persona se apoye en un cuadrante distinto según el terreno: muy organizada en su vida laboral y mucho más interpersonal e intuitiva en la personal, sin que eso sea ninguna contradicción.

De dónde salió este modelo

Herrmann buscaba una herramienta que ayudara a entender por qué un mismo programa de formación funcionaba muy bien con unos empleados y dejaba fríos a otros.

Con el tiempo, la Tecnología Herrmann de Dominancia Cerebral se extendió mucho más allá de la empresa que la vio nacer, hasta convertirse en una de las referencias habituales, junto al modelo de Kolb y al de Honey y Mumford, a la hora de explicar por qué un mismo contenido puede enseñarse de formas muy distintas según a quién vaya dirigido.

Qué dice hoy la neurociencia de sus dos pilares

Conviene leer los cuatro cuadrantes como lo que son: una metáfora del estilo de pensamiento, no un mapa anatómico. La propia organización de Herrmann lo presenta así, como un modelo que permite hablar de modos de pensar sin atribuirlos a una localización física concreta.

Los dos pilares neurocientíficos del modelo han envejecido mal como descripción literal del cerebro:

  • El cerebro triuno está superado. La idea de MacLean de un cerebro en capas evolutivas (reptil, límbico, neocórtex) no se sostiene en la neurobiología comparada actual: los vertebrados no fueron añadiendo capas nuevas sobre un núcleo antiguo, sino reorganizando estructuras que ya compartían. Cesario, Johnson y Eisthen (2020) lo resumen en el título de su revisión: el cerebro no es una cebolla con un pequeño reptil dentro.
  • No hay personas “de hemisferio izquierdo” o “de hemisferio derecho”. Los hallazgos de Sperry sobre pacientes con el cuerpo calloso seccionado son sólidos, pero la versión popular que divide a la gente según su hemisferio dominante no lo es. Nielsen et al. (2013) analizaron la conectividad cerebral de 1.011 personas de 7 a 29 años y concluyeron que la lateralización es una propiedad local de ciertas redes, no un rasgo global que distinga a unos individuos de otros.

A esto se suma lo que ocurre con los estilos de aprendizaje en general: la hipótesis de que se aprende más cuando la enseñanza se ajusta al estilo preferido de cada alumno no ha encontrado apoyo en los estudios bien diseñados (Pashler et al., 2008). El HBDI puede seguir siendo útil como conversación sobre preferencias en un equipo; lo que no tiene es base para clasificar cerebros.

Por qué conecta con otros modelos del sitio

El cuadrante límbico izquierdo, centrado en el orden y la secuencia, comparte terreno con lo que buscan las personas con estilo lector-escritor al organizar su conocimiento por escrito.

El cuadrante cortical derecho, más intuitivo y menos ligado al detalle verbal, tiene puntos en común con quienes aprenden mejor haciendo que leyendo instrucciones paso a paso.

Ninguno de los dos modelos mide exactamente lo mismo (uno se centra en el canal de entrada, el otro en el estilo de procesamiento), pero ambos comparten un límite: describen preferencias al procesar información, y su valor es de autoconocimiento, no de etiqueta definitiva.

Fuentes

  • Herrmann, N. (1996). The Whole Brain Business Book. McGraw-Hill.
  • Honey, P. y Mumford, A. (1986). The Manual of Learning Styles.
  • Cesario, J., Johnson, D. J. y Eisthen, H. L. (2020). Your brain is not an onion with a tiny reptile inside. Current Directions in Psychological Science, 29(3), 255-260. doi:10.1177/0963721420917687
  • Kolb, D. A. (1984). Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development. Prentice-Hall.
  • MacLean, P. D. (1990). The Triune Brain in Evolution: Role in Paleocerebral Functions. Plenum.
  • Nielsen, J. A., Zielinski, B. A., Ferguson, M. A., Lainhart, J. E. y Anderson, J. S. (2013). An evaluation of the left-brain vs. right-brain hypothesis with resting state functional connectivity magnetic resonance imaging. PLoS ONE, 8(8), e71275. doi:10.1371/journal.pone.0071275
  • Pashler, H., McDaniel, M., Rohrer, D. y Bjork, R. (2008). Learning styles: Concepts and evidence. Psychological Science in the Public Interest, 9(3), 105-119. doi:10.1111/j.1539-6053.2009.01038.x
  • Sperry, R. W. (1982). Some effects of disconnecting the cerebral hemispheres. Science, 217(4566), 1223-1226.

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Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia el modelo de Herrmann del VARK?

El VARK describe el canal sensorial por el que mejor entra la información (ver, oír, leer, hacer). El modelo de Herrmann describe, en cambio, el estilo de pensamiento con el que se procesa esa información una vez recibida: analítico, organizado, interpersonal u holístico. Son preguntas distintas, no versiones rivales de lo mismo.

¿Qué es el 'cerebro triuno' de MacLean?

Un modelo propuesto por el neurocientífico Paul MacLean que distingue tres estructuras cerebrales según su antigüedad evolutiva: el cerebro reptiliano (funciones básicas de supervivencia), el sistema límbico (emociones) y el neocórtex (razonamiento abstracto). Herrmann tomó de aquí la distinción entre procesamiento límbico y cortical para su propio modelo.

¿Cómo se mide el modelo de Herrmann?

Con el instrumento HBDI (Herrmann Brain Dominance Instrument), un cuestionario que sitúa a cada persona en un punto del mapa de cuatro cuadrantes, normalmente con preferencia por más de uno, no en una única casilla cerrada.

¿Es un modelo con mucho respaldo científico?

Parte de ideas de la neurociencia de su época (la especialización hemisférica de Sperry y el cerebro triuno de MacLean, este último hoy descartado como descripción del cerebro), pero, como ocurre con la mayoría de modelos de estilos de aprendizaje, su aplicación práctica en la enseñanza tiene un respaldo empírico limitado. Su valor principal es de autoconocimiento sobre cómo prefieres pensar, no un diagnóstico cerrado.

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